martes, diciembre 11, 2007

EL DECÁLOGO DE JUANITO.

Siempre me ha llamado la atención este decálogo, supuestamente elaborado por Juanito, para remontar eliminatorias. Sus sentencias, al parecer firmes e inabordables, constituyen una garantía para remontar eliminatorias y, si se cumplen todos sus puntos, la eliminatoria estará remontada y la proeza, por consiguiente, hecha.

Pero lo primero es intentar descifrar el por qué del número, 10 para ser más exactos, y tratar de dar una explicación, la cual, dicho sea de paso, es más que evidente, y no es más que la tendencia a elaborar preceptos, mandamientos o lo que sea en un número de 10, así, sin ton ni son, porque 10 es un número que pega bastante bien con otras cuestiones de la vida, así estan por ejemplo los 10 mandamientos, puntuar los exámenes sobre diez o aquella célebre frase de aquel que se cagó en diez.

Que en todos las anteriores ocasiones se utilizara el 10 no es más que una forma de manipular y llegar a un número que, por decirlo de alguna forma, quedara bonito y redondo, en el caso del decálogo Juanito la cosa no es así, y todos sus puntos tienen una justificación, justificación que aboradaremos a continuación.

1. En el autocar de vuelta, hace quince días, ya había que ir hablando de machacar al contrario.

Lo de machacar no hay que tomárselo al pie de la letra y de forma literal, por lo tanto, quedan excluidas actitudes como pegar patadas o pisar caras. Con machacar, por aclarárselo al ávido lector, nos referimos a ganarle el partido de vuelta al rival con cierta saña y superioridad, al filo de la humillación como buen y fiel hermano.

2.
Durante la semana, recordar que se va a lograr. Camacho lo escribía en la pizarra cada día.

Ésto, por evidente, no carece de sentido, ya que se han dado casos de jugadores que incluso se olvidaban de que jugaban y del resultado del partido de ida, para ello se utiliza esta técnica de fijación. Se recomiendan cosas como "Este partido lo vamos a ganar" o "Así, así, así gana el Madrid", aunque desconocemos que era lo que exactamente escribía Camacho en este ritual de remontadas.

3.
Intimidar al rival en el mismo túnel a través de miradas penetrantes y algún gesto desafiante.

Ésta es una de las partes más importantes, aunque todas, por si no lo he dicho ya, son imprescindibles. Así, se recomienda para esta parte del ritual los vocablos "molto longo", el uso del dedo corazón y un manoseo genital dirigiendose hacia los rivales, así estos podrán comprobar la virilidad que se desprende del tamañao genital (excepto en el caso de Butragueño a quien ponían mirando para la pared). Lógicamente, si los túneles estan separados por algún medio que no permita la vista, dicho manoseo de desaconseja para este momento y se pospone para luego, a ras de césped, siendo sustituida dicha estimulación ante la imposibilidad de la muestra visual por muestras sonoras del tipo sonidos guturales.

4.
En el sorteo con el árbitro, pedir el saque inicial. El rival no debe "tocarla" ni al principio.

No confundir el objeto directo de tocarla con lo del manoseo anterior, y lo que Michel hizo cierto día en un error tonto. Dicho ésto, es imprescindible lo que la frase dice y aunque metas gol a los 10 segundos sin que la toque el rival es necesario pedirle al árbitro que te deje sacar de nuevo, seguro que los rivales aceptarán por el miedo infundido en la ejecución del punto 3.

5.
La primera jugada tiene que acabar en la línea de fondo o arrancar un grito desde la gradas.

Crean al decálogo, es mejor que la jugada acabe en corner o saque de puerta antes que en gol, y lo explicaremos en el punto 7.

6.
Hacer la primera falta del partido. Si es un poco dura e intimida al contrario, mejor.

Aunque la deportividad quede cuestionada en este punto el fin justifica este medio, además, como se demostró en el punto 3, el fútbol es de hombres, así los rivales se acongojarán más (si cabe) y será más fácil meter gol. Aun así, hay que decir que se desaconseja el uso durante 90 minutos de dicho punto y tratar de meter gol tras haber cumplido, rigurosamente, con el punto 5.

7.
Hacer el primer disparo. No importa que vaya fuera si hace ruido cuando choca con la publicidad.

A ver que van a entender con disparo, porque con la excitación del momento alguno se puede confundir. Con "disparo" se dice que hay que tirar a puerta, pero preferentemente terminado como dice el punto 5, punto clave en la fabricación del miedo rival, ya que tirando fuerte a la valla el rival no pensará en ningún momento, "que malo es el rival" o "qué fuerza tienen", no, pensaran que lo que se vislumbraba en el manoseo no era de quita y pon, ni siquiera un calcetín marcapaquetes y sí era algo natural, muy natural.

8.
Acortar el descanso y volver al campo antes de que lo diga el árbitro. Siempre metiendo prisas.

Y si es posible, comenzar a jugar sin el otro equipo, así se podrán marcar goles más fáciles, o sin árbitro, así se podrán marcar con la mano. Eso sí, si se comienza a jugar sin árbitro se desaconseja utilizar los puntos 5 y 7 y se recomienda meter gol.

9.
Trazar una línea imaginaria en campo propio y procurar que de ahí no pase el rival.

Se aconseja la del centro del campo, pero nunca, nunca, la linea de gol, ya que con ello se corre peligro de dos cosas, recibir un gol, cosa dificil por el punto 4 pero siempre existen los autogoles, y sobre todo de no poder dar a la valla con suficiente fuerza y que el sonido sea menor por tirar desde tan lejos.

10.
Actuar al máximo de revoluciones y que el público lo note para que se contagie.

Esto no es más que una consecuencia de los actos del túnel de vestuario que se describen en el punto 3, lo de las revoluciones, y luego, el contagio del público ya va en cada uno (o cada una).

P.D. Ésto es una broma propiciada por mi impresión de que Juanito no ideó nada de esto y sí los periodistas para darle al asunto más misticismo.

4 comentarios:

Pincho dijo...
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Pincho dijo...

VIVA JUANITO

Tips de merengue dijo...

Muy bueno, Santote.

McCarran dijo...

Lamentables Juanito,Camacho,Santillana,etc
Perdedores natos