lunes, diciembre 15, 2008

EL ÁRBITRO, COMO SIEMPRE, INFLUYÓ.

Del planteamiento del Madrid el otro día se han dicho muchas cosas y yo también diré la mía por supuesto, sin embargo, una vez más, me asquean ciertos periodista que pretenden arrojar, como siempre, la sombra de la sospecha a toda victoria culé.

La licitud de un plantemiento en el que las tres ideas centrales sean el marcaje al hombre, las patadas a Messi y al patadón para ver si brota algún delantero cual césped en la delantera es discutible, sin embargo la grandeza del asunto no admite dudas. El Madrid jugó como un equipo pequeño, se creyó pequeño y acabó como muchas veces terminan los equipos pequeños, ahogados por el cansancio de tanto braceo en la mezquindad, cosa que, como muchas veces se dice, es cuestión de tiempo que ocurra, a saber que encajes el primero y luego venga el resto.

El Madrid fue capaz de mantener la portería a cero durante 82 minutos, mucho tiempo pero lo consiguió, pero a uno, tras perder finalmente, le quedaría cierto resquemor de no haberlo dado todo para ganar.

Porque el Madrid jugó para no perder , y está claro que hay más gloria en luchar por una victoria que buscar una no-derrota.

Ahora bien, nada es verdad al 100% y planteamiento como el Madrid sería lógicos si sobre el campo hubiera jugadores con talante destructor en sus genes futbolísticos, sin embargo ni siquiera sucedía éso, más bien al contrario, ya que uno pudo comprobar que en las filas merengues todavía permanecían en pie soldados de la concepción futbolística de Gago, Guti, Sneijder o Van der Vaart. También Higuaín y Raúl, por lo que creo que el Madrid podría haber jugado a otra cosa.

No le quedaban sin lesionar a Makelele, Viera, Redondo, Butcher o Vinnie Jones, sino que tenía jugadores de buen trato por la pelota y de eminente gusto por el juego ofensivo.

Y el desencanto y desacuerdo de todo lo que pasó en el partido lo escenificó Guti, aún con empate a cero, cuando fue sustituido por un jugador más acorde con el partido planteado Javi García.

Curiosamente la fortuna, tan caprichosa a veces, deparó lo contrario y la historia cambio su guión para juzgar y condenar tanta mezquindad.

El Madrid, con los mimbres que tenía, podía haber jugado a otra cosa y no lo hizo. La consecuencia fue una derrota cruel y que para mí sería más dolorosa porque no he jugado todas mis cartas.

Pero bueno, esto es más análisis futbolístico que otra cosa y mis derroteros en el blog van por otro lado, más que nada lo anterior no era otra cosa que dar mi visión, como siempre opuesta, a la grandeza que le han atribuido al Madrid por su decorosa teóricamete derrota del sábado.

No tuvo grandeza el Madrid, pero lo de su prensa no tiene nombre.

Pero no lo tiene por varios motivos.

Uno es que Josevi tenga los bemoles de decir que al Barça, en casa y contra el Madrid, no le expulsan a nadie ni le pitan penales contra. Mentira Josevi, éso sucedió exactamente hace dos años, con Oleguer y con un penalti sobre Guti, pero para qué recordar aquello.

Es más, resulta asombros constatar lo importante de la no expulsión de Márquez y lo poco que fueron las de Cannavaro, Gago o Diarra en otro clásicos.

Es lo que hay y es lo que tienen que soportar lo culés.

2 comentarios:

Vaca dijo...

He visto mucho conformismo en la prensa madridista y creo que eso es bueno para el Barça.
En vez de asumir errores(que no tiene nada de malo)se escudan en las bajas(argumento razonable) y cómo no, en el árbitro.

Lo que nadie dice es que la 1a tarjeta a Márquez(justa) viene precedida de una falta a Messi no señalada. Así que si nos escudamos en una supuesta expulsión de Márquez, qué menos que anlizar la jugada entera, pero eso ya es pedir mucho.

De los pisotones al tobillo de Messi o las manos de Ramos mejor no hablar, pues va en contra del Villarato no¿?

subjetivo dijo...

También hubo un abrazo muy efusivo de casillas sobre Etoo una vez que Etoo tocó con la puntera el balon, y aunque el balon se alejaba de la porteria y ni casillas ni etoo se podian volatilizar, el contacto (impidió levantarse rapidamente a etoo) si existió, muy riguroso sería el penalty pero ya se sabe en mundovillar ¿que habría costado pitarle?