lunes, enero 05, 2009

LOS ÁRBITROS SON LA DIFERENCIA.

El Barça es líder de la Liga española con 12 puntos de ventaja más una diferencia de goles sobre el Valencia que hacen poco probable o cuanto menos difícil que los chés, llegado el caso, superen el coeficiente de goles general, ya que la diferencia de goles particular fue abolida hace dos años como medio para dirimir igualdades entre equipos.

Los números del Barça, a día de hoy, son incontestables y brutales. Marca más goles que nadie, recibe menos que ninguno y juega , si pensamos en un sentido "holandés" o "brasileño" del fútbol, mejor que nadie.

Todo, en teoría, está a favor de los culés.

Los número y las formas.

Sin embargo siempre todo tiene peros, y si alguien tiene la poca cautela de informarse de forma única por lo que provenga de la prensa madridista caerá en la cuenta de que no es oro todo lo que reluce y que si el Barça está así es, en parte, gracias a los árbitros.

Amparándose en un análisis de rigurosidad cuestionable y considerando las connotaciones que les parece a ellos, siguen construyendo su historia de deslegitimación hacia todo lo que consiga el Barça que ya, sinceramente, da asco.

Porque la poca rigurosidad de Relaño y sus secuaces parte de considerar no beneficiado, nunca, al Real Madrid de la labor errónea del árbitro.

Y éso es mentira.

Puta mentira que diría alguno por ahí.

Porque yo, argumentando con su única coartada, oséa la del forofismo y la bilis sin parangón, podría decir que la victoria de ayer del Real Madrid del Villarreal fue propiciada por un penalti a Rossi de Cannavaro (ya acostumbrado a agarrar en el área a sus anchas, de ésto no habla el de la barba) que no se señaló.

Pero ni éso reconoce el director del As acorralado en su mentira cada vez más en su charla digital de hoy.

Para qué.

¿ Para hacer el salmón ?.

Mejor ser avestruz.

Porque existe otro detalle que habla bien a las claras de las intenciones de algunos, y no es más que constatar la rigurosidad con la que se emplean y emiten veredictos sin vacilar de forma interesada.

Sí, porque hay que ver la que montaron para demostrarle al mundo que lo de Marchena a Raúl fue penalti hará ya años. Se le pidió opinión, incluso, a profesores de Judo para que su verdad tuviera algún tinte de verosimilitud.

Sin embargo esta profundidad argumental conviene abandonarla ahora que se hace necesario precisar que el gol del Barça del otro día, a pesar de que parece fuera de juego, era por lo menos difícil de ver y de que la norma establece que en casos de esta índole se debe de seguir jugando.

Pero para qué vamos a hablar de ésto.

Porque luego, en un alarde de cinismo por parte de Llorens y admitir la dificultad de la jugada a la hora de arbitrarse, se arroja a juzgar (realmente es prejuzgado como estaba el asunto) que todo fue gracias al árbitro.

Para qué admitir la dificultad de la jugada y no emitir veredictos injustos.

Simplemente para seguir con la táctica del avestruz y continuar con su verdad.

Para qué se le va a reconocer que el Barça puede estar legitimado por algún supuesto que le dé la razón.

Éso sería traicionar algún que otro principio.

Éso es lo que sería, traicionar algún que otro principio.

El principio de la mentira que, a pesar de estar ya repetida mil veces, sigue dando pena y siendo mentira.

Puta mentira.

3 comentarios:

Nogod dijo...

Lo peor de todo esto es que hay muchos madridistas que les creen. Y es normal; a la frustración hay que darle salida por algún lado, y es más cómodo para automotivarse el convencerse que hay una conspiración judeomasónica contra tu equipo y a favor de otro. Eso, además, ayuda a seguir vendiendo periódicos (lo mismo que las "remontadas", etc...).

Para ello, hay que dejar la realidad de lado, y ver cada una de las acciones polémicas como beneficiosa para el Barça y de las propias, no verlas, no hablar de ellas (como si no existieran) o directamente y con el mayor fanatismo, negarlas en base al argumento más absurdo posible (por ejemplo, en el penalty de Cannavaro, bastaría con un "en cada partido hay miles de estos" y a seguir tan pancho).

Que quieres que te diga; yo no voy a dejar que me quiten ni un ápice de ilusión ni orgullo por ver al Barça como está (al menos actualmente). Si quieren tirar bilis para consumo interno del ya convencido, que lo hagan.

Maese Threepwood dijo...

Cada partido que gana el barcelona con posibles errores arbitrales (digo posibles porque yo sigo viendo las repeticiones y no veo fuera de juego, además de no mencionar las expulsiones perdonadas a Nunes y Mario y el posible penalty a Puyol) lo reciben los medios madridistas y los aficionados en general como un pequeño alivio que les permite seguir llorando y preparando la portada del "alirón con reparos". Da igual que en un mismo partido se repartan los errores, (Montjuic; penalty a favor del barça que no era, pero difícil de ver del carajo y gol ilegal del Espanyol más penalty por manos no pitado) ellos tienen su propósito: enturbiar la liga, como las dos de Rijkaard. Funciona todos los años desde que se inventó lo del villarato: ¿liga con visos de ser perdida? Pues decimos que es gracias a los árbitros, de ganarla será toda una gesta, de perderla "no podían luchar contra los elementos".

Por cierto, vaya mierda de conspiración, con pitar el posible penalty a Puyol ya bastaba para empujar al barça.

Diógenes dijo...

feliz año 2009.
Sigue así.
Yo estoy contigo. Pero también he de decir que me divierte mucho el estado de frustración de la prensa nacional madridista, su enanismo intelectual y su empequeñicimiento moral.
Aunque estas afirmaciones valdrían también para los plumillas de barcelona.
El futbol ¿Qué gran deporte si tuviera buenos periodistas!