miércoles, abril 08, 2009

METIDO CON CUÑA.

Si hay algo de lo que adolece la prensa culé es de modestia. Y si hay algo de lo que hace gala, de forma involuntaria suponemos, es de su carácter acomplejado.

Porque hoy juega el Barça los cuartos de final de la Champios ante el Bayern y alguno ha tenido la brillante idea de fijarse en el Real Madrid y en su teórica mala campaña. Bueno no, teórica no, realmente está siendo mala, eso sí, está haciendo lo que puede (y tiene la posibilidad real a día de hoy ) de enmendar una temporada en la que si consigue la liga sería, visto como está el percal, una hombrada. Al menos a mí me lo parece.

Pero no hablaré más de ésto sino del fantástico artículo del señor Mascaró en el diario proculé Sport. Un artículo que deja bien a las claras uno de los fallos históricos de Barça y sus apéndices. Uno de los fallos que, por suerte, Cruyff empezó a revertir sin tocar todos los palos del Barça y su entorno.

Sí señores. Parece que Cruyff dejó incompleta su obra y no se preocupó de lo que debería se la prensa culé. Y de aquellos polvos vienen ahora, con cierta frecuencia, algunos lodos.

Yo no sé qué cojones tiene que ver el Madrid en todo ésto la verdad, y sobre todo, si el interés del señor Mascaró es menospreciar a los blancos, una falta de aprecio (por aquello de no hay mejor desprecio que no hacer aprecio ) hubiera quedado más sutil, elegante y, posiblemente, dañina para ellos al sentirse menospreciados y ni siquiera tenidos en cuenta (cosa que repito no sé por qué hay ahora que mirarlos ).

Mascaró no. Mascaró prefiere mirar hacia el otro lado, acaso descontento con lo que hace o acaso sólo contento cuando el Barça es mejor que el eterno rival.

Tiene un problema el Barça con estas historias, y lo digo en serio. Una historia que bien ha sabido alimentar la prensa madridista para tacharnos a los culés de victimistas (acertadamente) y no dejarnos crecer como debiéramos. Y como ejemplo se puede hablar de ciertos momentos, en ciertas ligas, cuando el Madrid se jugaba el título con el Valencia por ejemplo. No recuerdo que miraran hacia el Barça la verdad, sólo al Valencia o al que fuera, en cambio, nosotros, acaso llevados por un realmente existente complejo, inlcuso cuando el Madrid marchaba por detrás del Sevilla mirábamos hacia Chamartín.

Los teoremas de los vasos comunicantes de Relaño que se los quede él, ya que sólo los aplica, ahora sí muy hábil y sabiamente, cuando el Barça está arriba. Cuando el Madrid está en lo alto jugándose las castañas con cualquier otro equipo no.

Es una astuta forma de llamarnos victimistas. Es una forma de corroborar lo que Mascaró pone de relieve.

Lo peor de todo es que, visto lo visto, aquí si puede que el de la barba tenga razón.

De momento, los colores principales del club al que nos enfrentamos esta noche, por irónico que parezca, no son blancos. Son, en otra metáfora sutil, azules y rojos, como los nuestros, como nuestros propios complejos, ésos que algún día, esperemos que pronto, habrá que dejar a un lado para dejar de tener la mente en blanco.

2 comentarios:

chino dijo...

no deberias confundir lo que dice mascaro o lo que publica sport con la masa cule, que pasa mucho de esta gentuza. Habra gente que le haga caso, como le hacen a Roncero algunos madridistas, pero no creas que la gente se siente asi

santote dijo...

Sé que actualmente la tónica victimista se está revertiendo bastante y poco a poco se va superando, pero creo que todavía queda algo por superar, ciertamente hay generaciones de los 60,70 u 80 que todavía están entre nosotros y quieras o no, aunque nos duela, detecto un sentimiento algo insano en ellos (no todos por supuesto, pero sí muchos).