miércoles, noviembre 30, 2011

BONASERA, BONASERA... .

El fútbol español ha llegado a donde tenía que llegar. Es una pena pero es así. Pero también es comprensible.

Porque son muchos intereses mediáticos, económicos y sobre todo, éste sobre todo, de pura filiación deportiva. La España futbolera se pudre gracias a la labor de la prensa madridista, la mayoritaria de este país sin discusión, y a partir de ahora deberemos decir que nada de lo que ocurra sobre un terreno de juego será casualidad. O al menos será mucho más difícil achacarlo a la casualidad.

Reconozco que siempre he defendido la labor de los árbitros y su idea de hacer bien su trabajo. Reconozco que no han caído nunca o casi nunca en la actitud fácil de pitar al dictado de los medios de comunicación. Pero eso se ha acabado. A lo mejor creía ésto porque nunca había tenido pruebas más o menos claras a tener en cuenta.

Esta semana, desgraciadamente, las he tenido. Además con el agravante de que quien ha sucumbido a la presión mediática era uno de los árbitros con más personalidad: el señor Iturralde González.

Hace tiempo vengo hablando de medios de comunicación con prácticas pseudomafiosas. Pues bien, quitémosle ya, sin vacilar, el prefijo "pseudo". La cosa quedará como realmente es: el nacionalmadridismo es una organización mafiosa al servicio del Real Madrid.

Y es que la cosa ya estaba pasando de castaño oscuro. El Barça de Guardiola ya rivalizaba (cuando no superaba) en grandiosidad con otros equipos del pleistoceno futbolístico. La prensa extranjera, sin la tara de la filiación, habla del Barça, de este Barça, como lo mejor que han visto jamás. Y todo tiene un límite.

Desconozco si estamos adormecidos o es un simple empacho de títulos lo que nos ha llevado a la siesta del guerrero y a que todo nos parezca bien. ¿ Que tenemos que aguantar las acusaciones de favoritismo arbitral a pesar de que hay equipos que no triplican en penaltis a favor ?. Pues se aguanta. ¿ Que tenemos que aguantar acusaciones de que jugamos muchos tiempo contra diez a pesar de que otros equipos estén muchos más minutos en superioridad ?. Pues se aguanta. Sí, todos nos parece bien. Y que así sea.

Sólo así se explica que el culé ha interiorizado hasta límites insospechados la rutina de ver lanzar un penalti a su equipo de cada 15 (¿20?) que le hacen.

Ha tenido que surgir uno de los mejores equipos de la historia de cualquier deporte para que toda la presión pudiera ser superada. Sí, a pesar de los furibundos ataques del nacionalmadridismo el Barça de Pep se ha erigido en un conjunto legendario. Todo tiene mucho valor.

Iturralde González ha cometido el sacrilegio de ser el árbitro con el que el Real Madrid presenta peores números como local. Este dato no es que sea muy relevante pues no hace mucho ya demostramos en este blog que hay trencillas con los que el Barça presenta peores guarismos, pero sí que es un dato que vale, y mucho, para que los medios cuestionen tu honor, tu dignidad e incluso pongan en peligro tu integridad física. Iturralde es un apestado.

La renuncia del colegiado vasco a su más elemental derecho a la libertad de expresión no es más que le punta del iceberg de lo que sucede en este país si contravienes las normas que el nacionalmadridismo, todo en aras de la grandiosidad del Real Madrid, ha constituido como dogmas de fe. Contravenir estos preceptos equivalen, justamente, a joderte la vida.

Así, puesto que ya hemos demostrado que la presión surte efecto y aquí nadie se alarma (los medios han pasado muy de puntillas por este tema), la cosa parece ya totalmente instalada en la mente colectiva del futbolero. Ya lo adelantó uno de los paladines más nauseabundos del nacionalmadridismo en lo que quizá pudo interpretarse en aquel momento como una torpeza. Sí, ya Inda hablaba de parar al Messi (al Barça por extensión) por lo civil o lo criminal.

La consigna ya es no hacer rehenes. Quien se salga del guión, está sentenciado.

¿ Qué árbitro quiere joderse la vida ?. ¿ Qué árbitro tendrá cojones a tratar al Madrid con "tan poco respeto" ?.

Ahí está lo de Iturralde.

" Bonasera, bonasera..." .

lunes, noviembre 14, 2011

BARÇA - REAL MADRID EN LA PRENSA. UN VIAJE A LA IGUALDAD.

Analicemos, sin ser exhaustivos, cómo ha sido la relación entre el Barça y el Real Madrid visto desde una óptica meramente periodística. Analicémos cómo muchos de los estigmas que el periodista y muchos seguidores madridistas han venido defendiendo con vehemencia otorgándole el trato de verdad absoluta no es más que una falacia de tomo y lomo.

La prensa madridista, acostumbrada a estar en la cresta de la ola gracias a las victorias de su equipo de referencia, parece haber sido una prensa mucho más seria, objetiva y mesurada que la culé. Unos ganaban y ya se sabe, en la victoria todos somos la mar de objetivos. La culé, por contra, representó el mal perder, la excusa perpetua y derivó, según el sector madridista, en un totum revolutum de bajezas que no obedecía más que a la nula capacidad de encajar la derrota. De aquí nace la falacia más sangrante y asquerosa que existe respecto a la concepción del periodismo de unos y otros.

En efecto, decíamos, el Madrid normalmente ha estado por encima del Barça desde que la prensa hacía el seguimiento al deporte. Esta prensa, además de no alzar nunca la voz y de no entrar en cacareos, precisaremos que muy posiblemente haya pecado de exceso de "aseptismo" a la hora de tratar ciertos temas (fichaje de Di Stéfano, el famoso 11-1 en copa, la oscura época de José Plaza al frente del cotarro futbolístico). Sin embargo, analizando los temas con perspectiva, resulta que la prensa madridista, el nacionalmadridismo, no ha encajado demasiado bien los periodos victoriosos culés y, además, ha incurrido en todos esos delitos que sirvieron para otorgarle a la prensa culé la posición de inferioridad moral.

Un análisis no exhaustivo deja bien claro que la primera debacle blanca ante el Barça, allá por los 60, ya pareció, según el nacionalmadridismo, estar salpicada de conspiranoias varias y obedecieron, más que a la justicia en el juego, a otros oscuros intereses que tenían como objetivo que el Madrid no siguiera ganando Copas de Europa.

Tras aquello, pasaron 14 años sin que el ogro culé, el nacionalista Barça, ganara ningún título. Los azulgranas recuperaron el cetro de la liga patria en 1974, con la llegada de Cruyff al Barça. Aquello, a pesar de algún cacareo puntual por cómo llegó el holandés al Camp Nou, parece ser que se encajó de manera más o menos amable. Un 0-5 en Chamartín inapelable, además, ayudaba a ello.

Posteriormente el Barça, durante 11 temporadas, no ganó la liga hasta la temporada 84-85. Este título, ganado con suficiencia gracias a la parada de Urruti en un penalti en Valladolid, tampoco encendió los ánimos blancos en exceso. El Barça relevaba al binomio vasco de Athlétic y Real Sociedad. Acto seguido, otras 5 ligas de una tacada para los blancos. Cruyff acechaba ya en el horizonte.

Fue en la temporada 90-91 cuando el estigma culé comenzó a perderse. El Barça ganó aquella liga, ante la Quinta del Buitre, y comenzó un ciclo victorioso que le llevó a encadenar 4 ligas consecutivas. De la primera no se tienen referencias en el sentido de que el nacionalmadridismo abandonara su autoproclamado señorío. Era una liga, ya había pasado antes, y eran cosas que de vez en cuando tenían que pasar. Era un mal menor y, además, ayudaba a condimentar la rivalidad mal entendida por el nacionalmadridismo: el Barça, un poderoso rival, sólo era capaz de ganarle una liga de cada 15 a los blancos. Era una forma de ensalzar al Real Madrid en definitiva.

Sin embargo ocurrió algo con lo que no contaban y que sólo los más viejos del lugar habían conocido: el Barça ganó otra liga, la segunda, primera consecutiva, y aquello ya chocaba algo más. Y tanto que así fue. Por aquellos entonces ya comenzaron las conspiranoias y surgió el tema de supuesto intento de soborno a Luis Milla, exjugador culé él, antes de la primera liga que los blancos se dejaron en Tenerife. Además, ya comenzó a salir a colación uno de los clásicos: los árbitros. Cuentan las crónicas que hubo algún gol legal anulado al Real Madrid en la isla y que aquello fue definitivo. Un árbitro, supuestamente, había hecho a los blancos perder un título. No estaban acostrumbrados a ello. Además, la cosa se agrabó con la primera copa de Europa culé ganada en Wembley. ¿ Que por qué ganó el Barça aquel título ?. Fácil, porque Eusebio se tiró y el árbitro pitó una falta inexistente que dió lugar al gol culé.

La cosa empeoró al año siguiente pues el Barça volvió a hacerse con el título en un escenario que parecía un calco del año anterior. El Real Madrid perdía por 2-0 de nuevo en el Heliodoro Rodríguez López y la liga, que diría Carlos Martínez, volvía a "estar en Barcelona". De aquel desenlace se recuerdan también los lamentos por la labor arbitral en el partido decisivo de Tenerife. Tres ligas. Mucho para el cuerpo. El imaginario colectivo olvida cómo el Madrid le ganó al Barça en el Bernabéu, merced a un penalti inexistente sobre Michel del Chapi Ferrer que puso el 2-1 final en el marcador.

El Barça cumplió un ciclo ganando la cuarta liga consecutiva, de nuevo en la última jornada, con el famoso desenlace del fallo de Djukic en un penalti. Puesto que el Madrid no andaba metido por aquellos berenjenales el cacareo mediático anticulé se centró en una excusa pocas veces vista: el Barça jugaba sus partidos en sábado y el Deportivo los domingos, provocando que los coruñeses tuvieran una presión añadida por aguantar el liderato (ni rastro de la ventaja que pudieran tener por saber el resultado del Barça). Precisaremos también que el Barça andaba jugando la Copa de Europa entre semana, pero aquello se omitía interesadamente.

Tras el poker culé el Real Madrid recuperó el cetro y puso fin a ciclo blaugrana y el Barça no volvería a ganar la liga hasta la temporada 97-98, ya con Van Gaal en el banquillo. Precisaremos además que en la temporada 96-97, con liga para el Real Madrid (y triplete de copa, Supercopa de España y Recopa de Europa para el Barça), tuvo un duelo directo entre Real Madrid dónde Ronaldo, el brasileño, que jugaba en el Barça, fue parado de aquella forma que sugería Eduardo Inda para con Messi.

Pero decíamos que el Barça ganaría la liga de la temporada 97-98. Aquella liga se ganó con autoridad y el equipo culé comenzó ganando los primeros 7 partidos hasta empatar en Santiago ante el Compostela. Aquello les pilló un poco a contrapie. El Barça ganó la liga antes de la última jornada gracias a un gol de Giovanni ante el Zaragoza.

Al año siguiente el Barça volvió a ganar la liga. Aquella liga se ganó con autoridad y, a pesar de un comienzo malo del equipo que llegó incluso a tener a Van Gaal en la cuerda floja (le salvó Xavi en Valladolid), se encauzó el rumbo del equipo. El título se ganó esta vez en Vitoria y ante el Alavés, en un paseo de los culés que campeonaron a falta de 4 jornadas para el final. Aquel día el Barça aplastó al Alavés con un 1-4 inapelable. Tras esta liga vinieron tiempos peores y el cisma que provocó en el Barça la salida de Figo.

Tras 6 años sin llevarse nada a la boca los culés, el Barça de Rijkaard ponía fin a unos años en los que, con el Madrid como mayor dominador, había tenido a los blancos, al Valencia e incluso al Deportivo como dominadores del fútbol nacional. Sin embargo aquella liga, la ganada en el campo del Levante, sí que tuvo las manchas que hasta el día de hoy nos quiere hacer ver el nacionalmadridismo: comenzaba el Villarato. Abrió Relaño el día siguiente en su artículo con un esclarecedor título: "Alirón con reparos", casi nada. Lo que motivó al director de As a escribir aquello fue que en el partido decisivo en Valencia, Ronaldinho pudo ser expulsado y, siempre según el pensamiento oficial de su régimen, hubo un penalti a favor de los locales que no se señaló.

La temporada siguiente, cuya liga ganó el Barça de forma incontestable sin bajarse del autobús, no tuvo vocerío mediático para con la liga pero sí con la copa de Europa. Así, la España mediática tuvo a varios equipos como club de cabecera. El nacionalmadridismo fue del Chelsea del Benfica y del Milán. Y además clamó al cielo, ellos, tan objetivos que eran, por un gol anulado a Shevchenko en el Camp Nou que empataba la eliminatoria (no la ganaba, que también se ha escuchado que aquel gol echaba a los culés por parte de algún periodista puntopelotero). Omitieron, que es distinto de olvidar, que Nesta en la ida ganada por el Barça por 0-1 hizo un penalti sobre Iniesta de libro.

La siguiente liga ya fue madridista. Clavo ardiendo, presión a los árbitros a todo trapo, Reyes repartiendo estopa en el partido decisivo, Emerson acabando su partido ante el Barça a pesar del aquelarre al que sometió a Messi, Van Nistelrooy jugando en Zaragoza cuando no debería haber jugado (quinta tarjeta del ciclo perdonada en la jornada anterior por manos dentro del área del Deportivo que dieron lugar a gol de Ramos), Tamudazo y gol con la mano de Messi. ¿ Que qué se recuerda de aquella liga ?. Pues el gol con la mano de Messi, a Toñín el torero y a Tomás Roncero con su infalible cofradía.

El año siguiente el Madrid no tuvo rival. Ganó la liga con una ventaja indecente de puntos e incluso el Barça se vió obligado a realizarle un pasillo como tocaba. A 18 puntos de los blancos acabó el Barça. Como debería ser pensaron.

La explosión de todo este proceso de igualación llegó con el desembarco de Guardiola en el banquillo del Barça. Los culés, y esta historia ya es más conocida, han enlazado tres ligas, han ganado dos copas de Europa, y han campeonado en un puñado de títulos más hasta erigir este periodo como el mejor de la historia azulgrana sin duda alguna.

Y es aquí, en este momento, cuando el nacionalmadridismo ha equiparado y no sabemos si superado el mal perder de la prensa culé. Es aquí cuando han salido en la prensa nacionalmadridista las falacias del dopaje culé, de las consecuencias del dopaje culé en Abidal (repugnante ésto además), la cantinela arbitral elevada al infinito e incluso la predilección del "General Invierno" por el Barça.

El ataque actual es total. Por tierra, mar y aire. El ogro culé no puede ganar nada más, y es posible que así sea (aunque no se sabe), y cualquier artimaña, por rastrera que sea, es válida. Se ha llegado a un punto de sinrazón que incluso muchos sectores del madridismo y su prensa reniegan de la victoria de España en un Mundial porque la selección la integraban un buen puñado de culés y, además, el estilo empleado para campeonar era el del Barça.

A día de hoy vivimos tiempos en los que el revisionismo nos lleva incluso a detestar el Tiki-taka o fútbol de toque en aras del fútbol del Real Madrid y un puñado de portugueses.

Curiosa esta última reflexión que me viene a la mente: el Barça, club de indiscutible catalanidad y valores nacionalistas, ha provocado que gran parte del nacionalmadridismo y sus seguidores renieguen de su españolía, síntoma inequívoco de que a la hora de perder, por desgracia para los que han dado nueva forma al señorío del siglo XXI, todos somos iguales.

lunes, octubre 24, 2011

SÓLO UNO.

Un penalti, que era, es lo que ha necesitado el nacionalmadridismo. Un penalti, en las postrimerías del encuentro que les metió el miedo en el cuerpo por la posibilidad de que el Barça ganara un partido que iba empate a cero.

Las excusas son de lo más variopintas, pero hay una que destaca sobre todas y que tiene como autor a José Vicente Hernáez. Dice el periodista de Marca que el penalti fue, pero que en el otro área, en el del Barça, Iturralde no hubiera tenido la valentía de haberlo pitado. Así estamos.

Porque ahora, en una vuelta de tuerca más, las excusas son una especie de futuro ficción en las que el personal deja volar su imaginación para elucubrar qué habría pasado si hubieran concurrido otros condicionantes. La sinrazón y la pataleta, desde luego, es de traca. Pocas veces se ha visto un argumentario más pobre y más mezquino. Todo con tal de no bajarse del burro. Asqueroso.

Sin embargo, el motivo del post va por otros derroteros. Concretamente tiene como misión hacer el seguimiento que el director de As, Alfredo Relaño, no hará a los árbitros que se equivocaron en contra de los intereses del Barça y que en cierto modo perjudicaron, sin querer, claro está, a los culés. Relaño dijo que seguría a los colegiados de turno. Valencia, con dos puntos menos, fue la prueba más clamorosa. Fue allí dónde Messi fue víctima de dos penaltis, uno de los cuales llevaba aparejada la expulsión de Rami, que no se señalaron.

Para hacer el seguimiento, veremos que tal les ha ido a los árbitros que perjudicaron al Barça.

El primer árbitro que dejó sin señalar los dos penaltis reseñados más arriba sobre Messi fue el señor Velasco Carballo. Según la teoría de la conspiranoia del nacionalmadridismo, al trencilla le debería de haber ido más mal que bien, pero no ha sido así. Qué cosas. Resulta que Velasco Carballo arbitró dos jornadas después el Osasuna-Mallorca, y 4 después pitará el Zaragoza-Valencia.

El siguiente en la lista es el señor Clos Gómez, que arbitró al Barça en Gijón, partido en el cual los culés se impusieron por un ajustado 0-1. En aquel partido Messi, quien si no, fue de nuevo víctima de otro penalti no señalado. ¿ Que cómo le fue a Clos Gómez ?. Pues el colegiado pitó esta pasada semana el Valencia-Athletic, un buen partido y en la jornada 11 pitará el Racing-Betis. No parece que le fuera muy mal del todo.

El último, el señor Ayza Gámez, fue el que pitó el Barça-Racing. Allí, otra vez Messi, vió como un penalti absolutamente escandaloso no se le señalaba. Ayza Gámez pitará esta jornada el Rayo-Málaga.

Sin embargo hay una casuística todavía más sangrante, como es la de comprobar que el señor Clos Gómez, de dudosos arbitrajes contra el Barça y con una turbia historia negra detrás de él y sus asistentes tras un Almería-Barça de hace dos temporadas (expulsión rigurosísima de Ibrahimovic y penalti antológico no pitado sobre el sueco). Resulta que Clos Gómez fue el colegiado que señaló el penalti sobre Cristiano Ronaldo ante el Getafe por una supuesta falta (y tanto) de Cata Díaz fuera del área. ¿ Consecuencias ?. Poco después le doy el Barça y no hay ninguna consecuencia.

El último extremo de todos a tratar es la casualidad. Sí, esa fulana que hace que al Madrid, en el que teóricamente era el partido más difícil en lo que llevaba de liga, haga que le toque el árbitro de cámara de Mourinho: el señor Mateu Lahoz. Curioso que cuando los blancos visitaban a un equipo que le gusta tener la pelota y combinar mucho (como el Barça) le toque este colegiado que, entre otras cosas, tiene una permisividad para conceder continuación en el juego bastante más acentuada que otros árbitros. Una casualidad.

Pues eso, señor Alfredo, que seguiremos vigilando.

martes, octubre 04, 2011

DESMENUZANDO A CLOS GÓMEZ.

Decía el ideólogo del Villarato que habría que seguir a Clos Gómez en un futuro para ver cómo le iba y constatar si sus recientes errores, claramente contrarios a lo que el teóricamente existente guión no escrito de la conspiración villaratil dice, tenían alguna consecuencia.

Clos Gómez, el que mintió tras el partido de hace dos temporadas del Barça en Almería adjudicándole a Guardiola unos hechos totalmente falsos ( y ésto no es opinión ) o se lamentó por la poca puntería de Higuaín en un Real Madrid - Sevilla que siguió al citado partido de Almería, esta temporada le pitó un penalti favorable al Real Madrid contra el Getafe en una acción fuera del área en la que incluso existe la duda de la existencia de la falta.

Sostiene Relaño y muchos de los adscritos a sus excusas de mal perdedor que todo aquel colegiado que obre en contra de los dogmas villaratiles verá truncada su carrera deportiva. No es el caso de Clos Gómez.

Clos Gómez, desde que hiciera la faena de aliño aquella de Almería (en el link del video incluso se pueden ver ciertas jugadas de lo que aconteció aquella noche ), concretamente en la jornada 25 de la temporada 2009-2010, pitó en las jornadas 28, 31, 33, 34, 36 y 37. No le fue mal. Incluso, qué cosas, resulta que la temporada siguiente no vió cortada su racha internacional puesto que arbitró partidos internacionales como rondas previas de la Champions y de la Europa League. Además, resulta curioso que Clos Gómez anduviera por Sevilla en un Betis 3 - Barça 1 de copa del Rey.

En la temporada 2010-2011 fue el árbitro que dirigió el partido Real Madrid - Sevilla, justo el día en el que Mourinho, lista de errores en ristre, arremetió contra alguien (todavía no ha quedado claro ) quejándose del arbitraje y curiosamente Clos Gómez sólo volvió a dirigir al Real Madrid aquella temporada en la jornada 31 en Bilbao, en cuyo partido señaló dos penaltis favorables al Real Madrid.

Ya en la temporada actual, la 2011-2012, decíamos que Clos Gómez señaló un penalti por supuesta falta fuera del área. Fue hace poco, concretamente en la jornada 3, y de nuevo volvemos al supuesto dogma de fe del Villarato: Clos Gómez debería tener algún contratiempo en su carrera arbitral. No fue así.

Y no fue así porque tras el Gurucetazo del Bernabéu resulta que Clos Gómez ha seguido, y yo que me alegro, dedicándose a la profesión de árbitro como si nada. Concretamente ha dirigido un partido de Europa League y dos de liga. En uno de los de liga, concretamente el Sporting - Barça , no señaló un flagrante penalti sobre Lionel Messi que hubiera supuesto la tranquilidad culé, en caso de ser marcado, pues hubiera supuesto el 0-2 en el marcador.

Como corolario final, recordaremos las palabras de Relaño para ponerlas en contexto (más bien en "veracidad") y precisaremos que Clos Gómez no debe ser seguido en un futuro, sino que hay que recordar su pasado.

A quien deberemos seguir, quizá, será a Velasco Carballo, el de los dos penaltis no señalados en Mestalla hace pocas fechas. Al colegiado, del colegio madrileño, no le ha ido del todo mal tras el partido de Mestalla pues arbitró Champions League (Arsenal - Olympiakos) y el Osasuna - Mallorca.

miércoles, septiembre 14, 2011

PUES TIENE RAZÓN MOURINHO.

Sostiene el estratega de Setúbal (lo de estratega para darle más empaque a quien perfeccionó las tácticas defensivas hace dos años en el Camp Nou con su Inter) que existe un reglamento para él y otro para el resto. Tiene razón, ya que no cabe la menor duda de que ésto es así. Además, ya puestos, haría extensivo lo de la disparidad de reglamentos para con el equipo que él representa.

Luis García ha sido sancionado con dos partidos por decirle al árbitro de su partido con el Real Madrid, el señor Clos Gómez, que su arbitraje había sido una "vergüenza". No legitimaré lo que hizo el entrenador azulón porque no estuvo bien y, además, merece castigo. ¿ Dos partidos ?. Si así lo dice el reglamento, perfecto.

No obstante, contrasta bastante el comprobar cómo al entrenador del Real Madrid, que se pegó toda la temporada rajando de los árbitros y, lo que es peor, deslizando desde la inmunda cobardía que suponen las acusaciones sin acusado (no da nombres) que existían unas directrices dentro del estamento arbitral (nunca reflejadas gráficamente ni recogidas en ningún medio pero de esas que aromatizan el ambiente) destinadas a favorecer al Barça.

Mourinho, para más inri, se permitió el lujo de criticar al árbitro de forma indirecta mediante la (nueva) cobardía encubierta que supone sacar una lista de errores contra un ficticio destinatario dentro del club.

Pero hay más. Al parecer es lo mismo romperle la nariz a un jugador (Mtiliga) durante un mes que lo que dijo Luis García. Al parecer, además, no es exactamente igual lo que dijo Cristiano Ronaldo al finalizar el partido de marras con lo que dijo el entrenador del Getafe.

Tiene razón Mourinho: existen distintos reglamentos.

Existe uno, el del miedo que provoca la lapidación pública que suponen las mafiosas tácticas del nacionalmadridismo, que se le aplica a todo el que ose ir contra el sacro equipo blanco. En ese reglamento hay de todo, como perdonar a un jugador rival del Barça que lesionó a un rival para toda la temporada (Kameni a Munitis). En ese reglamento, también, tiene cabida el perdón a Albiol en un momento cumbre de la liga pero no a Daniel Alves por su expulsión contra el Espanyol.

Razón. Cuánta razón.

lunes, septiembre 12, 2011

AVESTRUCES Y CÍNICOS DEL MUNDO... .

El Barça se dejó dos puntos en su visita a San Sebastián en un impresionante ejercicio de autocontemplación de la longitud genital. Empate a dos en un partido que si bien comenzó bien con un buen juego y dos goles de similar factura, en la segunda parte provocó que los santuarios (bares ) culés de la geografía del estado de la piel de toro se llenaran de "realistas". De realistas del Real Madrid, decía.

En Anoeta hubo varias jugadas complicadas de arbitrar. La más notoria, porque perjudicaba al Barça obviamente, fue la que provocó el segundo gol de la Real Sociedad. De una jugada realmente bien arbitrada se ha escrito mucho y, sobre todo, se ha pedido para con el Barça una mayor severidad a la hora de aplicar el reglamento. No es suficiente la tarjeta amarilla y el gol en contra según se ve para el nacionalmadridismo. Haría falta la expulsión de Busquets también según algún que otro diario. Cómo han cambiado las cosas.

Porque en Anoeta sucedió, con sus matices, algo parecido a lo que en la final de Champions de 2006 derivó en la explusión del portero del Arsenal. Con el agravante, para más inri, de que lo que cambió el Barça por un gol a favor no fue un penalti, sino la expulsión, por falta fuera del área (encima fue sobre la linea, lo que daría para enlazar con lo acaecido en el Bernabéu), del meta gunner. Aquello el nacionalmadridismo lo dió por bien arbitrado pues, en esencia, y puesto que lo que importa en fútbol son los goles, se le escamoteaba un tanto al Barça.

Y ya puestos, y dado que en el imaginario colectivo del nacionalmadridismo ya están sólo las jugadas interesantes contrarias al Barça, podríamos recordar el fuera de juego que evitó que Villa y Pedro anotaran lo que podría haber sido el 0-3.

Aún así, el mayor escarnio de la semana lo protagoniza José Vicente Hernáez. Para este ultra del nacionalmadridismo el Real Madrid fue perjudicado en su partido del sábado. Así, como lo leen (página 24). Y lo fue porque hubo una serie de jugadas, siempre bajo su particularísimo prisma, que debieron ser arbitradas de otra manera.

Del nuclear personaje anterior, o más concretamente de su periodismo de cloacas, poco se puede decir más allá de hacer ver las longitudes y dureza de su rostro. En el artículo perpetrado por el ínclito Hernáez, además, se tiene a bien mostrar que Clos Gómez, además, favoreció al Barça hace dos temporadas en Almería.

La intoxicación y las mentiras son ya la forma de vida del nacionalamdridismo. El olvido selectivo y los recuerdos a la carta constituyen el modus operandi de su goebbeliana forma de entender el periodismo. Y la sinrazón, el forofismo y la poca o nula ética profesional constituyen el decorado que, ciertamente, apesta a leguas.

Para quiénes no recuerden "lo" de Almería, diremos que aquel día, entre otras cosas, se expulsó a Guardiola por decir algo que no dijo. También, se expulsó de forma rigurosísima a Ibrahimovic por su encontronazo con un defensor almeriense. Y también, por otro lado, se dejó sin señalar como penalti una patada a la fantasía de otro zaguero local sobre el mismo jugador sueco. ¿ Qué recuerda Josevi de aquel día ?. Dos supuestos penaltis al Almería.

Como colofón, y ya que hablo de cinismo en el título, no quería dejar pasar la ocasión de comentar el artículo (página 10)que Roberto Gómez, de Trujillo él (manda huevos), y su tirón de orejas a Rubén Díaz por decir que en el Bernabéu siempre "les roban". Sin compartir ni legitimar en ningún momento las palabras del jugador azulón, tiene bemoles que ahora vengan personajes de un sectarismo tal como los que escriben en los medios nacionalmadridistas a enarbolar la bandera de la deportividad dialécita. Sí, ellos, los que hacen palmas con las orejas con Mourinho, tienen a bien criticar en los demás lo que el entrenador de Setúbal lleva haciendo ya año y pico en España (y toda su carrera, pero eso en otro tema).

Hipócritas que llaman a los demás.

Hay que joderse... .

jueves, septiembre 01, 2011

PUES APLIQUEMOS EL ARTÍCULO 33.

Estas épocas de partidos de selecciones tienen como virtudes, entre otras cosas, que apaciguan el cacareo mediático generado por la megaguerra deportiva generada en la Península Ibérica entre Barça y Real Madrid que bien podría ejemplificarse por momentos en el cuadro aquel de Goya en el que dos personas se liaban a garrotazos el uno contra el otro defendiendo, parece, sus distintas opiniones.

Una vez constatado que las aguas están más calmadas, la perspectiva del tiempo y, sobre todo, la ausencia de ruido mediático nos permite observar qué ha pasado en los recientes rifirrafes mantenidos entre azulgranas y culés que tuvieron su comienzo en el aquelarre de clásicos de finales de la temporada pasada y han tenido su epílogo (y seguido o aparte, qué más da) en los recientes enfrentamientos entre los dos transanlánticos del fútbol ibérico.

Llegados a este punto, resulta asombroso comprobar que ya circula por las Españas la idea más o menos asumida de que todo este ruido de sables tiene una culpabilidad compartida a parte iguales y que todos, culés y merengues, tienen que entonar el mea culpa. El final del trayecto ha sido, aparte de asqueroso, absolutamente desolador.

Comenzaremos con los hechos que los medios filomadridistas y el madridismo (ya sí que me atrevo a realizar una generalización light visto lo visto en el baile de pancartas del Santiago Bernabéu) defienden. Desde este lado se han empeñado en considerar como el súmmun de la provocación y la antideportividad los hechos que, supuestamente, son imputables al Barça o a sus jugadores o/y cuerpo técnico.

Al parecer, los culés provocaron a los jugadores blancos. Y digo al parecer. Al parecer, Messi imitó la célebre canción de los Pajaritos delante del banquillo (y dirigiéndose a él) del Real Madrid en la vuelta de la Supercopa de España. Al parecer, Tito Vilanova y Guardiola profirieron comentarios provocadores y despectivos contra el banquillo blanco. Al parecer, Piqué y alguno más hicieron comentarios hirientes para con el orgullo patrio en el túnel de vestuarios del Santiago Bernabéu. ¿ Las pruebas ?. Unas veces fueron imágenes de dudosa claridad de Punto Pelota (un clásico ésto ya en este programa casi filial de Real Madrid Televisión), otras veces la fuentes de Tomás Roncero (sí, el que canta Puta Barça, oé) y otras veces los informadores del casi nuclear José Vicente Hernáez. Y por increíble que parezca, lo que han vomitado estos medios o personajes ya está, más o menos, instaurado en el imaginario colectivo y asumido como dogma o verdad inmutable.

¿ Y por el lado culé ?. ¿ Qué pueden denunciar los culés ?. Pues existen declaraciones de Mourinho en la que se acusa a la Uefa y al Barça de conformar una organización pseudomafiosa con ramificaciones en alguna que otra ONG, existen pisotones gratuitos (Arbeloa a Villa y a Adriano en Valencia o Marcelo a Pedro en la ida de las semifinales de Champions), existen gesticulaciones que intentan aparentar el mal olor de Messi y, además, existen pruebas más que claras de agresiones del cuerpo técnico blanco para con el azulgrana. Existe, además, una inusitada violencia o desproporcionado empleo de la fuerza (quién haya jugado al fútbol entenderá que empleo un eufemismo) durante el juego como son expulsiones varias como las de Pepe, Ramos en la ida de la liga o la más reciente de Marcelo en Supercopa(ésta ya apoteósica). También existen paseos por terminales de aeropuertos en los que se realiza, de forma inequívoca, el gesto del "hurto" o del "robo".

Como ven, la argumentación blanca y del nacionalmadridismo se basa en denuncias de dudosa e interesada procedencia, concretamente de personajes de contrastadísima nula objetividad, y en percepciones subjetivas y nunca o casi nunca comprobadas de forma totalmente clara. También está, por supuesto, las denuncias de desvanecimiento de los jugadores culés durante los partidos. De esta última idea resulta interesante constatar que sólo se puede aseverar que simularon agresiones o faltas Pedro y Busquets en la ida de las semifinales de Champions. Dos casos. Sólo Di María, jugador blanco, supera este registro en el mismo partido antes mencionado cuando simuló hasta en tres ocasiones el haber recibido una falta por parte de Daniel Alves y que desembocó en una tarjeta amarilla para el brasileño.

Pero hagamos un ejercicio de credulidad y consideremos que todo lo que dicen los medio filomadridistas es cierto. Consideremos que estas denuncias tienen una base sólida, totalmente cierta y fácilmente comprobable. Hagamos este ejercicio por un momento y comparemos hechos.

Así, comparemos las denuncias de Mourinho en las que acusa de ser una mafia al conglomerdado Barça-Uefa (en esencia es eso, si eres árbitro sólo prosperas si haces lo que te dicen) y las palabras de Pep en la previa de la ida de la eliminatoria de Champions. Comparemos cómo Guardiola, de forma vehemente, lo único que hizo fue rehuir la lucha de las ruedas de prensa y emplazar a los equipos a dirimir sus diferencias en el terreno de juego pegando patadas a un balón. ¿ El pecado de Pep ?. Decir palabrotas. Caca, culo, pedo y pis. Qué piel más fina para depende qué cosas.

Comparemos acto seguido el argumento comodín (y surrealista) del nacionalmadridismo, a saber que los jugadores del Barça son unos teatreros, con el argumento de la parte contraria: la dureza del equipo blanco. Según se ve es lo mismo dar cera que simular que te dan cera (aunque ya te la hayan dado).

Y por último, comparemos si es lo mismo el supuesto intercambio dialéctico de forma más o menos agresiva con la pura y dura agresión (lo del dedo en el ojo de Vilanova) o la escalofriante entrada ajusticiadora de Marcelo a uno que pasaba por ahí (había salido al campo hacía escasos minutos) como era Cesc Fábregas.

Y ustedes dirán, ¿ cómo han llegado a igualar lo censurable de las actitudes de blancos y culés los medios nacionalmadridistas ?.

Pues como dice el título del post.

Por el artículo 33.

miércoles, agosto 17, 2011

LA SIBILINA TÁCTICA.

Pepe ya está puesto en el punto de mira, dicen, incluso del nacionalmadridismo. Hoy Relaño se marca una especie de denuncia a la actitud de Pepe (conato de regañina, tampoco nos engañemos) en la que mediante el título deja meridianamente claro la intención del artículo: cuidado árbitros, a ver qué váis a hacerle al Madrid que os seguiremos con lupa.

Relaño, que en su reprimenda a Pepe emplea un tono cuasi paternal, a la hora de valorar los motivos de la hipotética expulsión realizará la interpretación sesgada de siempre. Llegará la jugada de marras y comenzará el baile de frames, el manido "es entrada sólo de amarilla", el ventajista y desmemoriado "otro partido más contra diez", "la roja es excesiva"... .

En el fondo, parece un chiste que As sea capaz de publicar que existe preocupación en el Real Madrid por la actitud de Pepe. ¿ Preocupación ?. Comprensión más bien diría yo porque si ya el mismo Mourinho muestra su apoyo incondicional a la no sanción de tácticas violentas a ras de césped, no es menos verdad que esa directiva que se ha encomendado a Mourinho en cuerpo y alma secunda a ciegas todo lo que el gurú portugués propone. Y también está Sergio Ramos, que no debió ver nada punible en la enésima coz al borde de la agresión del jugador brasileño nacionalizado portugués.

Llegados a este punto, resulta casi insoportable la presión mediática a la que los árbitros están siendo sometidos en pos de la victoria blanca. Son momentos nauseabundos estos en los que se está cruzando la raya de lo meridianamente lógico y legítimo para adentrarse en la zona prohibida (copyright "El planenta de los simios", de 1968): hay que ganar como sea.

En otro orden de cosas, argumenta el director de As para justificar la igualdad reinante entre culés y merengues que de los últimos 5 partidos ha habido una victoria por equipo y 3 empates. En el fondo, esta cuestión es una vieja táctica que el nacionalmadridismo emplea con bastante frecuencia y consiste en no analizar jamás los porqués de las cosas.

Resulta que de los últimos cinco partidos en el primero de ellos, el de liga del Bernabéu, el Barça se limitó a no salir derrotado ni lesionado con el único objetivo de salir del Bernabéu con los 8 puntos de ventaja que llegaba. En el segundo, que era el de Copa del Rey, el Barça perdió de forma justa, dando todo lo que tenía, pero en un momento complicado a nivel de lesiones en la defensa. En el tercero, ya en la ida de la Champions, el Barça ganó, aunque ésto tiene excusa ya que fue por el arbitraje (qué sorpresa). En el cuarto partido de la temporada pasada, con un Barça en franca ventaja más preocupado de nadar y guardar la ropa, se volvió a empatar. Llegó el quinto partido, el del otro día, el supuesto aquelarre blanco, el día en que los blancos recuperarían el trono y ofrecerían al mundo balompédico el cadaver futbolístico del Barça y, qué cosas, se volvió a empatar. En esencia, resulta que en los tres empates el Barça dosificó esfuerzos o, deportivamente hablando, llegaba en clara desventaja a nivel de preparación. Y resulta que la victoria blanca se produjo en la prórroga. Resulta además que dos empates se han producido con el Real Madrid jugando en casa. Análisis, cero. Demagogia, a borbotones. Aunque claro, igual para el nacionalmadridismo es un logro que el club más rico del mundo no salga goleado en cada clásico.

Pues eso, retomando la primera idea del post, ya saben que muchos ojos estarán puestos en Pepe, y serán concretamente la mitad, ya que con los otros se medirá y juzgará la labor arbitral.

Y el resultado del juicio está condicionado a la victoria blanca... .

martes, agosto 16, 2011

RESACA DEL PRIMER CLÁSICO.

Tras el primer partido de la temporada en el que Barça y Real Madrid se han enfrentado queda claro que, parafraseando a Karanka, nada ha cambiado. O muy poco, que para el caso es lo mismo.

Y encima Sergio Ramos ha hablado, gran honor por cierto, y ha deslizado, personificando en Daniel Alves esta vez, la cantinela mayor que dejó el nacionalmadridismo la temporada pasada tras la tormenta de clásicos. Sergio Ramos, un jugador que marcha a ritmo de record en busca del dudoso honor de ser el futbolista más sucio de la historia de primera división, y a las tarjetas me remito, ha criticado la supuesta antideportividad de Alves en sus supuestos fingimientos. Habló la Tacones en definitiva.

Pero hay más. Conocido es el decálogo aquel que publiqué en su momento. En él, no recuerdo exactamente en qué artículo, se venía a desechar la manida cuenta de la vieja en la que caía el nacionalmadridista a la hora de computar jugadas polémicas porque ciertamente una jugada previa podría condicionar todo los posterior en el sentido que fuera. El nacionalmadridismo ha hecho uso de este axioma y es ahora, justo ahora, cuando opinan que si se pita el penalti de Valdés a Cristiano Ronaldo podría no haberse dado el de Marcelo a Pedro. El alarde de medidas faciales de quiénes han estado años anulando errores que favorecían al Madrid con algún perjuicio que en el mismo partido pudo haber sucedido no conoce límites. Y existe un ejemplo, no con el Madrid de por medio, que fue la eliminatoria del Arsenal-Barça de la temporada pasada, enfrentamiento en el que en el partido de ida el Barça fue gravemente perjudicado por los errores arbitrales. ¿ Hubiera sucedido en la vuelta la polémica de Van Persie si los culés hubieran acometido este partido con un 0-2 ó 0-3 ?. No respondan a lo obvio.

En otro orden, conviene que nos felicitemos por el giro a la objetividad al que, parece, el nacionalmadridismo viró recientemente. Todo a fuerza de recordatorios, claro está, pero al menos se tragaron el sesgo manipulatorio de antaño en parte. Relaño exculpa a Teixeira Vitienes hoy, pero a cambio ayer tuvo a bien perpetrar una portada en la que las jugadas polémicas quedaron reducidas al supuesto penalti de Valdés a Cristiano Ronaldo. En el Marca el amarillismo brutal de épocas recientes dejó paso a una portada de construcción mejorable pero mensaje claro, coherente y, sobre todo, digno y objetivo. El interior es otra cosa, claro está, y por ahí siguen estando los de siempre y su bilis nauseabunda que todo lo mancha. Algo es algo.

¿ El partido ?. Pues, al contrario de lo que pueda parecer si nos fijáramos a la parte meramente del juego, dónde el Madrid rehusó las mezquinas propuestas de la temporada pasada, fue lo de siempre: patadas a la fantasía de los jugadores del Real Madrid (antológia la de Khedira y asqueroso la no censura de Futboleros de Marca, dónde decían que no toca a Abidal) que no fueron sancionadas como debieran, errores de bulto en las áreas en dos jugadas que bien pudieron suponer penaltis y miedo, mucho miedo en el colectivo arbitral.

No me extenderé mucho en la última idea, pero sí que detecto que la campaña de esta temporada para presionar a los árbitros puede ser de aupa. Y todo tiene un brazo ejecutor, que es el Real Madrid porque se ha echado en brazos de la filosofía de su nuevo gurú que ahora sí que todo lo domina, y unos altavoces (voceros que decía alguno) que son los medios nacionalmadridistas. Porque la verdad es que la cosa apestaba ya que olía a consigna de forma lamentable el ver a jugadores del Real Madrid protestando jugadas rayanas en la más absoluta brutalidad deportiva. Lo de Kedhira era nuevo y pudo ser un desliz, pero lo de Pepe clama al cielo. Y no me perderé en divagaciones "frameicas" de si le toca o no porque no llevan a ningún lado y esconden lo obvio: al brasileño se le va la cabeza en un terreno de juego.

Espero que los árbitros no vean pender sobre su cabeza la espada de Damocles que caerá blandida por el nacionalmadridismo si no pitan en la dirección correcta. Porque todos somos humanos y tenemos miedo.

Más aún si la política del club más poderoso del país es montar un prejuzgador sanedrín sobre la labor de los árbitros. La cosa pinta muy fea por el ambiente de crispación que está fomentado el Real Madrid Club de Fútbol que sólo se rebajará cuando sean los blancos los que ganen los títulos. Sólo entonces, qué cosas, se hablará de fútbol.

Veremos qué pasa.

jueves, agosto 11, 2011

INTOXICACIÓN NUCLEAR EN PRETEMPORADA.

Jugó la selección española ayer en Bari, cuna de Antonio Cassano, y perdió en lo que se viene repitiendo ya con más o menos frecuencia cada vez que el combinado del Del Bosque, tras el éxito mundialista de Sudáfrica, sale a jugar sin jugarse más que la honrilla: se perdió.

Del partido se pueden sacar pocas conclusiones si uno bucea en la prensa nacionalmadridista más allá de la mera estadística y alguna que otra pluma, mínimas estas, que en subsecciones más bien tácticas intentan desgranar qué paso ayer en el pais transalpino. Lo noticiable está más bien por otros lares.

Hace tiempo que vengo diciendo que el nacionalmadridismo es una prensa madridista primero y proselección española después. Este orden es importante porque a la hora de que entren en colisión los intereses de uno y otro combinados la hipocresía nauseabunda inunda las página de los diarios estatales y es ahí, justo ahí, con un estilo de pretendido pero no conseguido intento de salvaguarda de la autoatribuida objetividad, cuando surgen las aristas de estos periodistas que, por hacer un símil futbolero, mirarían el cielo cuando el himno nacional suena.

Se ha llegado a un punto en el que ya se desgranan los minutos que juegan los jugadores de Madrid y Barça con la selección y ya puede Del Bosque mantener una paridad en esta estadística. Paridad o que los jugadores culés jueguen mucho más, que a lo largo de esta época de predominancia azulgrana en la selección patria alguna vez habrá coincidido así.

Ante esperpentos de esta calaña, rastrera a más no poder, a uno le dan ganas de que llegue el momento en el que los jugadores culés, cuya profesionalidad e implicación están en permanente tela de juicio, manden a tomar viento a la selección española. Así los escaneos permanentes a la forma en que exhibe la indumentaria Xavi cesarán. Así, cada vez que un jugador culé alegue lesiones para no ser convocado no tendrá que sufrir un juicio sumarísimo contra su persona y profesionalidad. Así, como debe ser y durante muchas infructuosas épocas ha sido, podría llegar el día en que la selección española fuera rápidamente identificable como una escisión del Real Madrid.

Hoy han atacado a Del Bosque por su supuesta equivocación en el reparto de minutos. El otro día, y sólo cuando Xavi se retiró de la convocatoria, se abrió un debate sobre implicación y cariño patrio que, cosas, no había existido cuando Sergio Ramos causó baja en la convocatoria (en realidad el nacionalismo del jugador madridista nunca se pone en tela de juicio a pesar de las últimas acciones similares a las de culés de Cristiano o de Marcelo).

Si la selección española va a ser un lugar en el que haya que medir con balanza de precisión cuántos minutos juegan culés y madridistas, lo que debería hacer el grupo de estos dos cuya profesionalidad está en permanente tela de juicio es decir que no va más. Personalmente me iba a disgustar, aunque no tanto como otros porque primero soy culé y luego español en cuestiones futboleras, pero esta pantomima acabará para siempre.

Y así, sin culés en la selección, posiblemente recuperemos el cetro mundial de campeones del mundo de amistosos.

P.D. Permítanme la última y quizá exagerda puya ante el cabreo que estos hipócritas me producen.

domingo, julio 31, 2011

EJEMPLO DE TÁCTICAS DEL NACIONALMADRIDISMO.

Decía en el último post que el nacionalmadridismo se apoya en medias verdades o directamente en mentiras para moldear sus historietas para adoctrinar al personal y así reescribir la historia.

Pues bien, hoy tenemos un nuevo ejemplo en Tomás Roncero, merengólogo director de As que dice, textualmente sobre el partido de ayer, lo que sigue:

" El hijo del gran Schmeichel ya puede contar a su padre que este Madrid apunta a nuevo Rey de Europa, como aquel Real de Del Bosque que en Old Trafford amargó la vida al porterazo danés con Raúl y Redondo en plan estelar ".

Vean de qué manera se ha construido su historieta el ideólogo de mucho madridista para contar su fábula diaria. Aquí tienen quién jugó aquel día.

Y aquí tienen imágenes de quién era el portero. No es que fuera muy rubio, tal y como era el mítico Peter Schmeichel que digamos... .

Así, con mentiras de esta calaña, construyen sus historias. Así vamos ya por 9 penaltis el día del Iniestazo.

sábado, julio 30, 2011

ZARATUSTRA HA HABLADO.

Ya tenemos aquí la primera chinita de Alfredo Relaño como si pretendiera ir poniendo la máquina en marcha ante lo que se avecina dentro de 15 días: la final de la Supercopa de España. Precisaré también que a día de hoy desconozco el valor para los medios de este título ya que el mismo fluctúa en función de algunas variables pero sobre todo de una, más o menos como con la última Copa del Rey: depende de si la gana el Real Madrid o no.

Hoy el totem ineludible del periodismo deportivo ha tenido a bien recordarnos cuánto de verdad hay en las reivindiaciones de Mourinho la noche de autos de la ida de la semifinal de la Champions e incluso, como si de un animal acorralado se tratara, ha vuelto a caer en algo en lo que ya hace algún tiempo viene reparando: reconocer que durante años el Real Madrid se movió ante las altas esferas futbolísticas con sabiduría para obtener, dentro de lo posible, algún de otro rédito de diversa índole.

El artículo tiene su miga, y en él descubrimos que el hipotético roce de Pique a Cristiano en la vuelta de aquella eliminatoria que precedió a la acción anulada por el árbitro fue un "empujón". También descubrimos que a Higuaín se le anuló un gol.

En esencia, que diría Relaño, la táctica es la de siempre y parece ser que surte efecto entre su parroquia. Así, estos manipuladores de la información se apoyan en medias verdades o en cuestiones que "parecen" ser como argumentos para construir la verdadera mentira.

En el artículo, parece ser, Relaño desliza que en la eliminatoria Real Madrid - Liverpool hubo tela que cortar y que el árbitro influyó en la debacle blanca. Para los que no recuerden la eliminatoria, decir que el Madrid ya perdió en la ida por 0-1 y que en la vuelta, aparte de caer con un estrepitoso 4-0, dejó una de las más patéticas imágenes de su centenaria historia no llegando apenas a pasar del centro del campo y apenas tirando a puerta. De este partido Relaño dice que el árbitro colocó al Liverpool con 2-0 por lo que entiendo que el desmayo de Pepe en el área es falta antes del 1-0. En el segundo gol, que todo hay que decirlo posiblemente sí que haya un error del trio arbitral.

La historia de Relaño, cansina y pesada vuelve para esta temporada. Los planteamientos, siempre los mismos, se suceden con inusitada frecuencia y sólo se cambian de vez en cuando los equipos para desde la mentira o particular visión que se desliza de aquel partido de no sé cuando construir la perenne cantinela.

P.D. Fue curioso constatar como en la edición de ayer de As se enumeraban las jugadas polémicas de aquella cita de la ida de semifinales y que sólo aparecieran jugadas que supuestamente perjudicaron al Real Madrid. Ni rastro del pisotón, penalti y posterior expulsión de Marcelo a Pedro. Así reescriben la historia estos periodistas. Así nos tenemos que tragar cuentos hasta de los 60 para justificar el derribo de cierto mitos.

jueves, julio 07, 2011

SE DECLARA COMENZADA.

Hoy, día 7 de Julio, a 2 días de que uno pase por vicaría, se declara comenzada la nueva temporada-pantomima de la liga BBVA, esa competición en la que todo se conoce de antemano y dónde el abnegado Real Madrid compite en una desigualdad de medios con el Barça alarmante.

Hoy Relaño, puesto que todavía no se están pegando patadas al balón, ya encuentra la primera muesca en su paranoia anual y observa a medias entre lo atónito y lo aterrado que, horror, el Barça jugará el partido de vuelta contra el Real Madrid, a escasas fechas para decidirse la liga 2011-2012, ¡ en casa !.

Supongo que en la concepción totalitaria de quién ha visto mucho futbol, concretamente el de hace 3 o más décadas, aberraciones de este calibre no tienen parangón. Más aún si comprobamos que llevábamos unos 5 años celebrando este partido en casa del Real Madrid. Porque es así: los blancos se han jugado las castañas en los últimos años en casa.

Sin embargo Relaño no acusa sin una base, aunque otra cosa es lo razonable de la citada base, y desliza que las recientes críticas del Barça a lo que se estaba convirtiendo en una tónica repetida (la vuelta en el Bernabéu), han bastado para que milagrosamente este transcurrir haya parado de forma súbita. Todo muy típico en Relaño.

Porque Relaño alude a una mentirijilla en un tema más o menos inerte para consituir la base argumental de su enésima denuncia de injusticia. Precisaremos también, además, que las injusticias sólo se cometen contra el Real Madrid. La mentirijilla, más o menos, consiste en proclamar que en el Barça ha existido un malestar por la pertinaz coincidencia del calendario a la hora de emparejar a culés y madridistas en su partido de vuelta para el Bernabéu. Uno, que reconoce que sí que había pensado en el tema e incluso lo había comentado a modo de curiosidad, no deja de sorprenderse porque no ha escuchado quejas de culés o su entorno jamás. Si acaso, a modo de sorna, se ha lamentado de la mala suerte. Nunca ha tirado la china con cuestiones emparentadas con el judeomasonismo.

El aperitivo está servido. Relaño ya ha encontrado un nuevo enemigo, en este caso supongo que se llamará el General Azar o el Capitán Destino, y ya tiene abierta la veda para su asquerosa patraña de todos los años.

La deriva ya da pena por lo que supone una queja y un lloriqueo que busca culpables en el General Invierno o en la mera casualidad.

Los astros también conspiran contra el Madrid.

Y con "astro" no me refiero a Messi, Xavi o Iniesta.

miércoles, junio 22, 2011

REPUNTES ESTIVALES

El verano ya llegó y con él, por desgracia, las pasarelas balompédicas en cuestión de fichajes dónde todo el mundo trata de hacer ver que su producto es mejor y que su jugador, por supuesto, la tiene más larga. La calidad futbolística, decía.

Resulta curioso constatar que, justo cuando el culebrón Alexis Sánchez viró hacia zona culé y dejó de lado la opción madridista, el nacionalmadridismo tuvo a bien comenzar con sus seriales en los que nos muestra la catadura moral y deportiva del jugador chileno con su supuesto piscinazo en el partido de su selección ante Estonia. Una caida que supuso un penalti injusto, todo hay que decirlo, pero que el jugador andino nunca reclamó y que tuvo pinta de caida dentro del área propiciada por el devenir de la jugada. La campaña prosigue: los azulgranas son unos teatreros y, además, fichan a más teatreros.

Sin embargo lo que más me ha animado a escribir el post de hoy, aparte de que ya tocaba, es la enésima campaña de limpieza de imagen para con la enésima afrenta del Real Madrid para con su cantera y, sobre todo, la pura constatación de que la burra que nos van vendiendo de que Mourinho es un excelente gestor en cuestión de fútbol base no es más que mentira. Pura mentira.

El Real Madrid hoy ha fichado a un jugador francés, de 18 años, que militó la temporada pasada en el actualmente descendido Lens francés. Puede hacerlo, está en su derecho y si su política es esa, adelante. Al Real Madrid ni un pero porque en esencia está siendo coherente con la política que ha venido siguiendo desde hace unos 12-14 años: cantera para hacer caja y militantes de la primera plantilla fichados de fuera a costes varios.

Pero el nacionalmadridismo no lo ve así e incluso no se ruboriza al caer en la flagrante mentira o, quizá peor aún, en la falacia con visos de propaganda cuando mediante historias para no dormir nos cuentan la historia maravillosa de Mou.

Al parecer, aunque uno no lo conozca a pesar de ver más fútbol quizá del deseable, Mourinho ha llevado a cabo en sus andaduras por Oporto, Chelsea, o Inter una apología del canterano digna de mención. Al parecer, y resalto lo de al parecer, Mourinho ha introducido una sofisticada metodología de preparación y programación deportiva que, dice el glosador-loador del reino, el tal Forjanes, ha dado unos réditos bastante buenos a nivel de fútbol base en los clubs donde ha trabajado. La citada metodología incluye, también, ubicar a Pepe de mediapunta. Los resultados y la verdad, como decían en Expediente X, debe de estar ahí fuera.

Ahora, además y cuidadito que vienen curvas, Mourinho toma el mando de la cantera madridista. Ésto quizá sí debe de ser nuevo, porque jamás se lo había conocido en otros clubs ( puede ser mero desconocimiento, lo reconozco ) y es para los juntaletras del nacionalmadridismo la enésima prueba de la impagable labor del técnico portugués con los jóvenes valores del fútbol. Sin embargo uno, que ve la trayectoria del de Setúbal, no ve más justificación a la súbita preocupación de Mourinho por la materia prima de Valdebebas en el enésimo avance hacia el control total del club.

El resto son milongas y, como he dicho, propaganda desvergonzada que debería hacer ruborizar a quiénes son capaces de perpetrar artículos de tal grado de peloteo.

La trayectoria de Mourinho es la que es y sus éxitos son los que son. Y en estos éxitos no está la labor de sacar jóvenes para sus equipos. Eso es una fábula de abducidos o, quizá, de quiénes en su odio al Barça han tenido a bien abandonar muchos de los valores históricos del Real Madrid echándose en manos de Mourinho haciéndole propagandas rayanas en el insulto para con los consumidores de prensa de este país.

martes, mayo 31, 2011

RONCERO, EL DESOBEDIENTE.

Roncero está que trina. Es algo que salta a la vista. La bilis, si tuviera alguna representación gráfica, seguro que sería lo más parecido a lo que escribe el periodista de As. Y hoy, aparte de una amalgama de recursos panfletiles y argumento de tasca de bar y palillo en la boca, Tomás Roncero recurre a su progenitora para hacer un alarde de la educación que recibió gracias a ella. Dice Roncero que su madre no le permitiría recurrir a epítetos del grosor de "puto" por el mal gusto que ello supone.

Dice Tomás Roncero en su entrevista digital:

... (sobre Guardiola) y acudiendo a la rueda de prensa a utilizar expresiones (p... amo. p... jefe) que mi madre siempre me prohibió por el mal gusto, ...

Pues bien, parece que el señor Roncero no siempre hace caso a quien le dio la vida y alguna vez que otra sí que empleó términos de esa calaña con mucha más saña, con mucha menos justificación y, sobre todo, con mucho peor gusto.

Vean, aunque seguro que ya alguna vez lo hicieron anteriormente, a Tomás Roncero pecando de macarrilla de tres al cuarto o de Ochaíta light. Tomás, ese personaje que habla de los Ultra Sur en los términos "esos chavales que van a animar al Real Madrid".

Vean a Tomás Roncero desobedeciendo a su Mamá.

martes, mayo 17, 2011

ODA A LA COHERENCIA.

Tomás Roncero, en su entrevista de hoy, se despacha con ésto:

"Tú que eres el cruzado contra las injusticias,¿que opinas de la compra de partidos del Oporto epoca en que Mou estaba de entrenador?Esos son los títulos limpios que decía Mou

Nadie me ha demostrado que eso sea verdad. Si así fuese, pregúntamelo otra vez y lo criticaré con dureza. Pero no hablo sobre supuestos".

"Nadie le ha demostrado que eso sea verdad" dice el tío. Así, sin ruborizarse, ejemplificando qué es un doble rasero de manual.

Aún así, entrando en materia, es curioso constatar como las aseveraciones de uno de los implicados, justamente uno de los que más tiene que perder al admitir su culpabilidad en unos amaños, son "supuestos".

En cambio, en su cruzada villaratil, las meras supuestas consecuencias (jugadas polémicas juzgadas siempre según su particular prisma) de unos supuestos actos que sí que no están probados sí que son motivo de constituir una de las líneas maestras de la política del periódico en el que escribe o de sus alocuciones en varios programas de madrugada.

Y este tío vive, muy bien y supongo que trabajando en lo que le gusta, escribiendo en un sitio dónde le siguen millones de personas.

Acojonante.

lunes, mayo 16, 2011

INSTALLATION HAS BEEN SUCESSFUL.

Bueno, pues ya está instalado en el colectivo la idea que el nacionalmadridismo ha venido maquinando desde el principio: ha sido el Barça el que ha comenzado la gresca que actualmente vive otro episodio con la decisión de la Uefa sobre Busquets.

La simpleza a la que reducen la cuestión no es, en efecto, una cuestión valadí y sí, por descontado, una premeditada maniobra de llevar las aguas al cauce que les interesa: Real Madrid y Barça han actuado igual de mal en todo este embrollo.

Como reflexión personal, me pregunto por el tamaño de la sinvergonzonería de Mourinho visto que el nacionalmadridismo asume sin ambagajes que su protegido (aunque entremezclan responsabilidades con el club por aquello de dividir la cuota para que parezca menor el embarre) ha estado mal la noche de autos (ida de la Champions). Huelgo decir que una actitud de esta índole en el Barça hubiera supuesto hablar, como poco, de guerracivilismo o cuestiones nucleares.

Lo que más apena de todo esto fue observar como el gran Segurola la otra noche ya se dejaba llevar por toda la marea y, quizá resignado, abandonó la postura que defendía al principio, justo cuando la campaña no estaba orquestada al máximo, en la que ciertamente ponía el dedo en la llaga al aseverar que no es lo mismo dejar caer que el Uefa y el Barça forman un conglomerado pseudomafioso a tener actitudes dentro del campo que, desde el punto de vista de la deportividad, tienen su aquel.

Los hay, también, que afirman sin ruborizarse que Mourinho sólo preguntaba la noche de su incendiaria rueda de prensa postpartido, que él nunca acusaba a nadie. El cinismo de quien se permite el lujo de opinar eso no conoce límites. Sabemos que hay formas y formas de acusar, y una de ellas es simplemente tirando una pregunta teledirigida para abrir un debate cuya respuesta, en efecto, también está totalmente direccionada en un sentido.

Al final de todo está Busquets. Y más allá, el Real Madrid, club del que no suelo hablar como institución (sólo hablo de su prensa), que se permite el lujo de denunciar la actitudes racistas de los rivales y es capaz de acoger en su seno, facilitándoles de forma más o menos soterrada la labor logística, a una agrupación de clara ideología neonazi y ultraderechista que, como todo el mundo sabe, no tiene en alta estima la tolerancia a la diversidad racial. Ya saben, el cuento de la paja en el ojo ajeno.

Es mi verdad, que diría Casanovas, y prefiero contarla así para dejar claro que, tirando del hilo temporal, es fácil distinguir quién comenzó todo dentro de la vorágine actual de mamporros recíprocos.

Y el citado hilo temporal es muy largo, tanto que llega hasta el mes de Agosto pasado, justo cuando se le consintió y rieron las gracias a ese personaje, ese ganador según algunos lumbreras que, clarísimo está a día de hoy, cuando pierde hace de todo menos dar la mano.

P.D. Nunca un trofeo pichichi ha sido tan importante como el de esta temporada.

viernes, abril 29, 2011

HÁBIL MANIOBRA.

Anoche, en la vigilia en la que permanezco hasta altas horas de la madrugada escuchando la radio, fue cuando me dí cuenta del fraude y la estratagema que el nacionalmadridismo está siguiendo en el reciente entuerto surgido entre el Barça y el Real Madrid.

De forma muy sibilina, con esa pose de totem ineludible de la opinión deportiva y, además, con un sesgo premeditado que da arcadas, el conductor del programa de Al primer toque de Onda Cero se tiró al barro con las caretas de la objetividad y la ecuanimidad puestas para aparentar que estaba dando una reflexión desde la mesura y el sosiego.

El director del programa, a grandes rasgos, se lamentaba de la actitud pueril de las directivas de Real Madrid y Barcelona entrando en este cruce de denuncias y censuraba la actitud de ambos. Tratar a todos por igual fue el viejo truco para situarse en el terreno de la objetividad. La teoría del equilibrio de la balanza o el punto medio, hacer equilibrismos para que puesto que no me decanto por nadie, así me sitúo dónde dijo Aristóteles que estaba la virtud. El error, evidentemente, es de bulto. Sibilino y de bulto.

Porque el equiparar ambas actitudes obviando los porqués es de un rigor periodístico nulo o, quizá, que es lo que me temo, un ejercicio de sesgo particularmente vomitivo por lo que se calla el bueno de Ángel Rodríguez. Me quedo, lamentablemente para el periodismo, con la segunda explicación.

Solo así se puede explicar que se considere igual de pueriles la dos denuncias, la azulgrana y la blanca, pero sobre todo que se sitúe la primera a la altura de la segunda cuando ésta pretende restablecer el honor de un club tras unas acusaciones que, fuera del ámbito deportivo, seguro que tendrían mucha tela que cortar. Así, a botepronto, me salen la injuria y la calumnia. Más allá, dándole una vuelta de tuerca, me salen delitos fiscales por lo que supone un supuesto amaño, presiones o directrices encaminadas a que se produzcan ciertos resultados que sirven para dilucidar ganadores de las apuestas o el juego. Y más allá, o más acá, me salen tráficos de influencias, prevaricaciones sugiriendo que Villar se sirve de su cargo para obtener réditos deportivos para ciertas instituciones y, además, en último término, conductas negligentes que originan violencia por lo que supone encabronar al personal.

El Madrid, por su parte, denuncia acciones que se producen durante el transcurso de un partido cuyos designios, y esto sí que lo dice la ley, deben de quedarse en el campo y no existe posibilidad de rearbitraje. Además, aparte del peligro que supone rearbitrar partidos, sobre lo que aconteció en el terreno de juego seguro que hay mucha que decir también aparte de las denuncias blancas. El otro día o quizá anteriormente, justo cuando Marcelo esbozaba una sonrisa jactándose de que había conseguido expulsar a Crouch. O justo cuando el propio Marcelo se ponía el traje de justiciero para mostrarle a Pedro cuál es su número de bota y la profundidad de sus tacos.

En definitiva, y desde aquí animo a que el Barça vaya también a por quiénes han instigado gran parte de estas polémicas con conspiranoias absurdas, no tiene color comparar unas motivaciones como las madridistas, que provienen de la esencia y el desarrollo (bien o mal intencionado) del juego con otras denuncias que tienen su base en acusaciones de un calibre tal que, de ser ciertas, constituirían una hecatombe y la muerte misma del fútbol como deporte rey.

Porque si Mourinho tiene alguna prueba, que vaya a la justicia, la ordinaria y no la deportiva, y acabe con esta farsa. Lo contrario, y apuesto a que es así, no es más que uno de los ejercicios más repugnantes y escandalosos de tirar la piedra y esconder la mano.

Y he dicho que apuesto, y así será.

Si Mourinho, el As o el Marca, o cualquier otra persona o institución demuestran que lo que afirma ( que ya no es deslizar ) el señor Mourinho es cierto, renegaré de mi vinculación al fútbol y, especialmente, al Barça por lo asqueroso que sería.

LISTÓN LOCALIZADO.

Quizá por el miedo que me ha entrado a llegar a ese punto de lo etéreo, de la inconcrección, del relativismo absurdo, me he puesto a explorar límites, concretamente los límites de lo que es considerado tarjeta o no, de lo que es expulsión o no y de lo que no es ni blanco ni negro sino gris.

Enfrascado en toda esta elucubración, y tras darme una vuelta sobre varios puntos de la prensa de este país, justo cuando me preguntaba por la ubicación del listón para el madrididismo, nacionalmadridismo o lo que sea de las tarjetas, sean amarillas o rojas, por uno de los múltiples blogs que frecuento (y que no recuerdo cual es, lo siento) me he encontrado un corte del periodista Alfredo Duro en el que niega el pisotón de Marcelo a Pedro.

La verdad es que llegado a este punto, uno está curado de espanto y supuse que alguna explicación habría a tamaña aseveración. Y digo que alguna explicación debería haber ya que incluso existen evidencias físicas de que a Pedro le pisaron: un boquete en la pierna.

La explicación, agárrense que vienen curvas, es que lo de Marcelo, comparado con otras acciones donde la planta de un pie contacta con más o menos fuerza con una parte del cuerpo de un rival, no se parece en nada al pisotón de Juanito a Mathauss o lo de Pepe a Casquero.

Fijados ya unos ejemplos claros a los que recurrir de por dónde anda lo que el madridismo considera infracción de este tipo, no queda otra que poco menos que echarse a llorar.

Y ya puestos, y dejando volar la imaginación sobre una base más o menos empírica como la antes expuesta, uno llega a la conclusión de que para el nacionalmadridismo lo de Pepe a Alves hubiera sido expulsión, si acaso, si le rompe la pierna, le produce la triada o le revienta ambos oídos.

Bueno es saber cual es el baremo utilizado por estos talibanes del periodismo, que es lo que son, para que sepamos dónde están los límites de lo punible.

Y esos límites están a escasos centímetros de la paraplegia o similar, que es lo que Pepe pudo haber provocado si el bueno de Casquero hubiera sido más inocente y no se hubiera parapetado en la hierba, cabeza a tierra, sabedor de que Pepe iba a comenzar aquel aquelarre por el que el nacionalmadridismo, encima, nos lo ha vendido como "un señor que no ha matado a nadie".

Felicitémosnos pues.

P.D. El sitio dónde lo he visto es el blog : http://extremoizquierdo.blogspot.com/ . Un sitio de los más recomendables de la web.

jueves, abril 28, 2011

¿¿ POR QUÉ ??.

Ha sido la pregunta del nacionalmadridismo en el día de hoy. Una preposición y un monosílabo (que la juventund va sustituyendo por ke) entre signos de interrogación. Desoladora explicación a lo que aconteció anoche. Y desoladora no por lo que argumentan, que no es nada, sino por lo que quieren dar a antender con esta pregunta en la que pretenden poner cara de poker, cara de, curiosamente, empate a cero, cara de no entender lo que pasa cuando realmente sí que lo saben.

Contrasta enormemente la vara menguante del nacionalmadridismo. Si hace unas semanas la ortodoxia en el reglamento debía ser la que fue en la expulsión de Crouch en la ida de cuartos, anoche estos personajes autoerigidos en juez y parte abogan, como poco, por una mayor comprensión y porque no se "hubiera cargado el partido el árbitro". Cuando no por ponerse la venda y obviar que tras las apologías de la violencia deportiva exhibidas por el Real Madrid en esta serie de clásicos, lo que pasó anoche, efectivamente, podía pasar de un momento a otro. Y paso. En el peor momento para ellos.

Llegados a este punto, uno no sabe qué le da más pena y, a la vez, en una especie de sentimientos contrapuestos, más alegría. Uno no sabe cómo el otrora gran Real Madrid se ha echado en brazos de la fe Mourinhista de tal manera que reniegan de su glorioso pasado y, sobre todo, renuncian a un futuro mucho mejor en pos de las aspiraciones de un señor cuyas únicas ansias, por si el madridismo no se ha dado cuenta aún, son las de enaltecer su ego y ajusticiar a ese club al que tiene atravesado por las razones que sean (es otro debate). De glorificar y trabajar por y sobre todo para el Real Madrid ni hablamos. El Real Madrid a día de hoy es el Mourinho fútbol club. Así, sin medias tintas.

Entrando en materia, lo de Pepe es expulsión. Una entrada a una altura peligrosa, con la plancha por delante, con fuerza desmedida y, lo que es más delatador, con el brasileño-portugués girando la cara hacia un lado en el momento del contacto. Aparto la mirada no sea que alguna astilla se me meta en el ojo. Estas jugadas, a mucha menor escala en otros momentos fueron calificadas como las de la "sobreexcitación" (expulsión de Ronaldinho en copa ante el Zaragoza).

Desolador que el nacionalmadridismo y la desesperación madridista reniegue ya del resultado de dos más dos. Y bueno para los culés, muy bueno, ya que el madridismo sigue mirando el dedo de Aristóteles, que no el de Einstein, aunque ésto de igual y aquí lo único importante sea destronar al Barça. Ver para creer: una historia centenaria y nueve copas de Europa tan empequeñecidas.

Lo realmente revitalizante para el fútbol es que la farsa se ha acabado y el Real Madrid, si consigue la difícil gesta de la remontada (0-3 en el Camp Nou como poco), será seguramente desde otra propuesta muy distinta. Y si gana el Barça, será desde su inmaculado actual guión. Otra victoria más de Pep, que sigue dejando un legado para los siglos de los siglos: desenmascarar al charlatan de feria. Incluso en la sala de prensa dónde ha ganado la batalla. Sí, al final resulta que ir a una sala de prensa a soltar exabruptos era lo más fácil del mundo. Al final, qué cosas, resulta que haber aguantado durante tres años todo tipo de acusaciones (beneficios arbitrales, rivales complacientes, calendarios malditos, Generales Inviernos y el sucísimo dopaje) era en verdad una titánica tarea.

Porque lo de la rueda de prensa de Mourinho anoche fue absolutamente bochornoso. Y más bochornoso es constatar que mucho madridista se alinea tras esta tesis judeomasónica dónde hemos descubierto otro nuevo invitado: Unicef. Sí, la ONG también conspira para que el Barça gane. Antología del despropósito. Tanto que uno duda de si Mourinho anoche defendía alguna causa blanca en plan Quijote o si por el contrario, mientras salían sapos y reptiles por su boca, opositaba a que el Real Madrid lo pusiera de patitas en la calle. No pasará. A día de hoy el nacionalmadridismo ya está encauzando las aguas por donde siempre. Qué sorpresa.

P.D. Tenía un post más extenso, con ejemplos para mostrar cómo ha ganado Mourinho sus dos copas de Europa, pero creo que sería manchar el post bajando al barro del "y tú más". Quizá lo ponga en los comentarios. O quizá escriba un post aparte para leer con guantes y mascarilla.

miércoles, abril 27, 2011

EL DÍA DESPUÉS.

No, no voy a hablar de Michael Robinson, ni de Ignacio Lewin. Ni del Lobo Carrasco o de cualquier otro que pasara por el mítico y añorado día después de Canal Plus. Hablaré, en un alarde de originalidad, de la rueda de prensa de Pep de ayer.

Vaya por delante que no quería que Pep hablara. Y vaya por delante que las razones para ello eran que pensaba que en una rueda de prensa, quizá por el hartazgo de la misma musiquilla que siempre pone Mourinho, no se podía hacer otra cosa que lo que hacía el portugués: a saber, lanzar argumentos para forofetes que después su prensa, la cual ya dijimos ayer tiene en poca estima la intelectualidad de sus lectores, le ponga el altavoz pertinente.

Lo de Guardiola ayer no fue, a mi juicio, sumergirse en la cloacas de la inmundicia nacionalmadridista sino un sutil ejercicio de responder a esa cohorte de deslegitimadores que tanto tiempo llevan intentando manchar el prestigio del Barça. Lamentablemente para ellos, el resto del mundo, el que no viste de blanco ni de azulgrana, no es tonto.

Ayer por la tarde Guardiola lanzó un discurso-alegato-defensa para su equipo, club y afición de los que pasarán a los anales de la historia. Y eligió el mejor momento y el mejor lugar. El momento porque la temporada toca a su fin y en dos partidos (en esencia tres )se decide elaño. El lugar porque ha preferido ir a la sala de prensa del Bernabéu (qué contraste con el Mourinho del Camp Nou, José) a decir, estas sí que sí, las verdades del barquero.

Ayer Guardiola reconoció que en Stamford Bridge el árbitro le benefició, que prefiere regalarle el oficioso torneo de campeón de las ruedas de prensa a Mourinho y, además, y digo ésto porque enlaza con la temática del blog, tras reconocer que han tenido sus beneficios arbitrales dijo que también ha tenido perjuicios.

La ironía que empleó para dejar claro que él no tiene una cohorte de ayudantes (ex-arbitros) dispuestos a rebuscar en la inmundicia de lo que rodea al fútbol deja bien a las claras cuál es el talante del de Sant Pedor. Y le dejó una más que acertada perla a Ramos calificándole como el Macario de Mourinho dejando una carga de profundidad en la que no sé si el personal ha caído: ha llamado marionetas a todo el que le rodea a Mourinho por darle aire a sus palabras. No sé si la prensa habrá caído en el dardo.

También explicó Guardiola el contexto de lo que significan "dos centímetros". Y lo hizo perfectamente. Tanto que se le entendió y, además, convenció. Además, si ya en su momento puso el balón para que Mourinho, tan a bocajarro como vio que le venía rematara, ahora consiguió lo que quería: balón a las nubes porque el discurso del portugués se quedó en ese punto dónde Pep ha iniciado su contragolpe con la iniciativa dialéctica en su poder.

Como corolario final, me abruma el hecho de que ahora el personal ataque a Guardiola por la vía de que tras lo de ayer el buen clima de la selección peligra y que ha encendido una mecha contraproducente para el combinado patrio. Hemos de suponer, además, que cuando Sergio Ramos abofeteaba a Puyol o a Xavi no existía peligro. Hemos de suponer también que, cuando Arbeloa le dejaba los tacos a Villa y Ramos acudía raudo para ayudar a su compañero a levantar al asturiano el ecosistema de la Roja no corría ningún peligro. El cinismo de lo que acabo de decir clama al cielo.

El discurso de Guardiola de ayer, tras visionarlo varias veces y pensar que al comienzo iba a comenzar su alegato con en "Hijos de Escocia...", creo que ha surtido el efecto que perseguía el Noi catalán: levantar a su gente, inyectar moral.

Ahora, también, queda lo más difícil. Queda canalizar la adrenalina en el lugar oportuno. Espero que Pep no haya olvidado este punto, porque el exceso de motivación sin mesura sí que se ha mostrado para algún que otro Barça reciente (el día del Inter en el Camp Nou) como una contraproducente tara.

martes, abril 26, 2011

NO RECUERDA QUE FUE EL FUNDADOR.

Mourinho se ha despachado a gusto y, más o menos, ha venido a decir lo que la prensa demandaba como bálsamo legitimador de sus denuncias para que ella, siempre simplista en sus planteamientos, pueda seguir mandándole a su parroquia esos mensajes de 2 + 2, algo que, todo sea dicho, deja bien a las claras la estima que tienen a sus acólitos.

Mourinho, un señor que simplemente se adapta a lo que los medios del país dónde entrene dicen para obtener algún rédito, ha dado la carnaza más simplona y facilona que el nacionalmadridismo necesitaba para que los repartiera a paladas entre sus seguidores: lo de Ovrebo y lo del Inter. Más simple no se puede ser y, además, menos consideración con el intelecto de su gente no existe.

Entrando en el tema a debatir, Mourinho habla de una supuesta nueva corriente sobre el comportamiento de los entrenadores para con la labor arbitral en la que dice que se haya inmerso Guardiola, el iniciador y fundador.

Mourinho, sabiendo de sobra que el espíritu crítico de su parroquia brillará por su ausencia, juega con los silencios de su prensa, esa que según él se alegra si el Real Madrid pierde, para transmitir su infantiloide y carente de rigor mensaje.

Cuando decimos que Mourinho juega con los silencios de su prensa es que evidentemente nadie le recordará, creemos, que Sergio Ramos, Del Horno o Drogba estaban bien expulsados. ¿ Nunca había visto Mourinho a nadie criticar decisiones correctas ?. Extraña aseveración para quien habla de sí mismo desde la contemplación de su ombligo y la autonominación en tercera persona.

Llegados a este punto, sólo tengo un deseo para hoy, y es que lo del otro día de Guardiola haya sido un centro medido al que Mourinho, para mí menos inteligente de lo que parece o, quizá, menos docto de lo que nos le muestran, haya rematado a bocajarro sin pensar. Y cuando el exceso de vehemencia aparece, normalmente, la precisión se oculta para dejar paso a la ofuscación y a la torpeza.

Si Guardiola entra en el fregado esta tarde habrá hecho un flaco favor a su equipo haciéndole entrar en esa guerra de guerrillas que al Barça, a día de hoy, no le conviene de ningún modo.

Los partidos de pierna dura para otros.

Por favor.

BONUS TRACK.

Un compañero me envía vía twitter un video creado por un inglés de lo que aconteció en la final de Copa. No sé por qué tipo de efluvios, ya fueran los etílicos o los de la tensión, pero visto ahora, con el paso del tiempo, me asombra la verdad.

El video.

Apoteósico que ésto tenga el beneplácito del nacionalmadridismo.

lunes, abril 25, 2011

ESTO ES SILENCIANCIÓN.

Ya hay árbitro para la ida de las semifinales de la Champions. Y responde al nombre de Wolfgang Stark, alemán él, y además sobre él recaerán esos ajusticiadores que se erigen en jueces y parte de lo que haga.

Para los que no lo recuerden, uno no sabe si sería mejor que te arbitrara el tal Proença o el tal Stark que, por si el personal no lo recuerda, estuvo dirigiendo los designios de aquel partido que, si uno cometiera el craso error de seguir la actualidad deportiva en función de lo que los medios nacionalmadridistas no muestran, parece no haberse jugado: el Barça - Chelsea de 2009.

Porque en aquel partido hubo mucha tela que cortar, evidentemente silenciada por los medios patrios, y por ejemplo hubo un clamoroso penalti sobre Henry o una expulsión perdonada a Michael Ballack por doble amarilla. También, aunque ésto es más difícil de catalogar como decisivo (para mí lo es, pero supongo que para los amigos de la simpleza no), uno recuerda a un conjunto inglés jugando al borde del reglamento durante todo el partido con una permisividad arbitral que rozaba el esperpento. Y cuando hablo de jugar al borde del reglamento no digo a qué lado de ese borde se jugó.

Este colegiado y su estilo, por ende y visto lo visto, es fácil predecir a qué equipo le viene mejor. Y no es al que jugará más con la pelota. Y no es al que menos defenderá. Y no es al que menos faltas cometerá.

Sin embargo el jucio, casi en tiempo real, ya está hecho y lo único punible del trencilla alemán es, efectivamente, que no pitó un claro penalti al Real Madrid en la ida de su eliminatoria contra el Olimpique de Lyon.

Y ojo, no hablo de que Stark fuera predispuesto a pitar contra los intereses culés, sino que su estilo de dirigir le viene bastante mejor al Real Madrid. Que es diferente.

Aunque claro, algunos ya tienen su munición.

miércoles, abril 20, 2011

LO QUE EL OJO NO VE (O ALGUIEN ESCONDE).

Ya tenemos el artículo semanal de As dónde se narran las excelencias (para con el Barça, claro está) del árbitro que esta noche dirigirá los designios normativos de la final de la Copa del Rey.

En el enésimo artículo en el cual el sesgo es si cabe aún mayor, el aspirante a cabecilla del nacionalmadridismo, el señor Sergio Gómez, hace un visión ultra-particular de los números que presenta el señor Undiano Mallenco dignos de la más atroz de las campañas de allá por la década de los 30 por Centro-Europa.

Lo primero y más importante, es que ya desde el inicio se pone en tela de juicio a un árbitro porque a uno de los equipos a los que arbitra le ha ido mejor con él. Suponemos pues que hay dos pensamientos a este extremo. El primero es que para que un árbitro fuera imparcial debería presentar estadísticas parecidas (no digo que calcadas) entre los dos equipos. Esta utopía, claro está, es bastante difícil de cumplir y, viendo que unos equipos tienen mucho más potencial que otros, una estupidez.

La segunda interpretación, la cual me permitiré la licencia de aseverar sin ninguna duda que es la correcta, es que si un árbitro presenta mejores números con el Barça que con el Madrid ya está dentro de los lares de los semi-proscritos. Las demás elucubraciones, como bien pudieran ser que Undiano ha coincidido en el tiempo con un Barça de gran nivel son, efectivamente, condicionantes de dudosa importancia.

Sin embargo resulta que escudriñando los números de trencilla de esta noche, uno echa a faltar varias estadísticas, como por ejemplo que en 2 de los 4 clásicos que ha pitado este colegiado el equipo azulgrana acabó con un jugador menos, concretamente en el 3-3 de la temporada 2006-2007 y después, ya el año pasado, en el 1-0 del Camp Nou. Y sí, estas expulsiones tiene también su porqué.

Respecto a este último partido se alude también, no vaya a ser que no haya suficiente leña en el fuego, a que Cristiano fue objeto de un penalti por parte de Piqué. Si no recuerdan el penalti, uno puede constatar la extraña flojera de piernas que le entró al portugués cuando contacta con el central del Barça, muy al estilo de lo que supuestamente ellos creen que hizo Villa el otro día, que hace que finalmente caiga.

Censurar, que no es lo mismo que olvidar, es lo que hace el autor del artículo con el empujón que Diarrá le propina a Ronaldinho en el minuto 93 de partido en el encuentro del empate a 3 y el hat trick de Messi. Aquel partido, por si no lo saben, parece que para el nacionalmadridismo fue el comienzo de la remontada en liga que el Real Madrid al final le hizo al Barça.

Aún así, creo que sería injusto buscar munición en jugadas concretas. Es más, veo injusto juzgar los números de un colegiado para con determinados equipos sin al menos buscar los porqués a los mismos. Y en este sentido, el que el Barça tenga menos amarillas no obedece más que a que tiene más la pelota, se parapeta menos atrás que equipos entrenados por Capello o Mourinho por ejemplo y sobre todo, si te pitan más penaltis, quizá pero sólo quizá sea porque pisas más el área (aunque esta temporada y la anterior esta estadística curiosamente esté puesta en solfa).

En definitiva, que ya sabemos que dos elementos importantes del partido como son el césped y el árbitro juegan a nuestro favor. Y yo que me alegro por ello ya que he aprendido a vivir con títulos deslegitimados.

martes, abril 19, 2011

... Y DE LA JONS.

No vean en este post un alegato político ni mucho menos porque no lo es. Y sé también (y me gustaría que no fuera así) que el post derivará en un debate pseudopolítico-pseudofutbolístico que dará para bastante. Quizá, incluso, podía haberme ahorrado el post y hablar de contubernios villaratiles, de la mano de Van Nistelrooy, del penalti de Guruceta o de José Plaza, pero el cuerpo me pide otra cosa ante la repugnancia de lo perpetrado por Marca en el día de hoy.

Vayan por delante muchas cosas. Soy español, me considero español y, además, estoy orgulloso de pertenecer a España. Vibro con la selección de mi país, España, y celebro cada parada de Casillas como si fueran las de Valdés (en realidad algo menos pero pueden convivir las dos pasiones). No sé este extremo hasta dónde es conocido (incluso dudo de lo razonable de revelarlo je je) pero me apetece dejarlo claro de antemano, más que nada para que nadie pueda echarme por cara cosas que alguna vez en este blog ( o a mi correo algún ultra) me han arrojado como si fuera algo de lo que avergonzarse: me han llamado catalino, independentista de mierda, separatista... .

Hecha la introducción, hoy el Marca pretende aleccionarnos y dejarnos bien claro a qué club pertenece la bandera de España para el partido de mañana por la noche. A qué club y a qué aficionados (supongo que de bien, ya puestos). Tamaña campaña, y no estoy en este caso recurriendo a ninguna figura literaria que apele a la exageración ni nada por el estilo, recuerdan a aquella prácticas del NO-DO, en épocas del franquismo, que tenían a bien aleccionar sobre los correctos pensamientos patrios.

Supongo que tras el artículo perpetrado por la infame linea editorial que Marca viene siguiendo uno deberá visionar el partido enfrascado en su barretina, con su butifarra de piscolabis y bebiendo cava catalán del barato (la pela es la pela oye). Además, si se gana el partido, tendré que subirme a la fuente de mi pueblo y gritar bien fuerte lo de Visça el Barça y Visça Catalunya (con "y", que ya me voy metiendo en mi nueva nacionalidad).

La asquerosa idea que desliza el Marca de que lo de mañana es el partido de España contra el "infiel" equipo catalán deja bien a las claras lo que este periodismo pretende hacer y a qué prácticas recurren. Prácticas que considerábamos perdidas en el baúl de los recuerdos a pesar de pequeños y extraños repuntes o ramalazos.

A estas alturas del post, ávido lector, puesto que sabe perfectamente que soy seguidor del Barça (y del Extremadura, aunque ya menos), quiero que sepa que mi tono de voz va modificando su timbre y su acento hacia una pronunciación más "nasal" propia del nuevo país que, por ser culé, me han asignando algunos lumbreras del reino del yugo y las flechas.

Nada más, me despido evocando lo que toca, aunque (de momento) alguna estrofa no la sienta:

Visça el Barça y visça Catalunyyyyyyya.

lunes, abril 18, 2011

PALADINES DEL SINPORQUÉ.

Ya está clara la táctica nacionalmadridista para hacer su campaña, sucia a más no poder, para vender al país burras del tamaño del caballo de Troya y bailarle el agua a José Mourinho en su infame campaña de acusaciones al borde de la calumnia gratuita que coloca la sinrazón nacionalmadridista a la altura de las más repulsivas cotas de simpleza periodística (de las intelectuales ya ni hablamos, sabiendo que bien perdidas están).

A día de hoy, la nueva moda de ese periodismo de pandereta consiste en lanzar los datos o denuncias del entrenador portugués, sirviéndole de megáfono (para lo que han quedado... ), para tratar de encabronar al personal y crear una supuesta atmósfera favorable para los intereses del Real Madrid. Se han convertivo, efectivamente, en unos "jefes de prensa" de pacotilla del club blanco que, además de putas, están contentísimos de poner la cama. Y la prueba está en el desprecio absoluto que el entrenador de Real Madrid tuvo para con los rangos menores del periodismo.

Pero hablabámos en el título de los "paladines del sinporqué". De esos señores que abandonan la más mínima cuota de rigor en pos de una supuesta cuota mediática (mi opinión es, simplemente, que les sale lo que llevan dentro) y nos presentan la última, que no nueva, denuncia de Mourinho como una especie de piedra filosofal a la que hay que acudir para explicar por qué un equipo de Mou, cuando lo hace, que no es siempre, pierde contra el Barça. La simpleza del mensaje es desoladora: sus equipos acaban con diez.

Vista la elementalidad del mensaje, que bien daría para hablar de la estima que le tienen los medios nacionalmadridistas a la inteligencia de su público, parece que en las ocasiones que los equipos de Mou han acabado con 10 la explicación a este estremo estuvo en alguna conspiración judeomasónica contra el portugués o, en su defecto, a favor del Barça para que lo gane todo. Personalmente me quedo con que el entrenador del Real Madrid cree en la primera. Es lo que más le pega a un personaje que habla de sí mismo constantemente en tercera persona o, como un crío de párvulo, se niega sistemáticamente a pronunciar el nombre del Barça.

Tomando por buena la simpleza del mensaje, parece ser que Sergio Ramos fue expulsado con excesiva saña. O echando la vista atrás, parece que Del Horno hace unos años sólo cometió dos (que no una) faltitas sin importancia. O parece ser que Drogba no le metió la tacos a Valdés en la garganta y disputó un balón con una limpieza sublime. Si acaso, y abandono ya la ironía, Mou podría tener algo de razón en quejarse de la expulsión del año pasado de Motta. Y digo algo de razón si aislamos esa jugada y hacemos un ejercicio de estómago aislando aquella acción de todo lo que aconteció en aquella eliminatoria.

Porque olvida el señor Mourinho, y esto no es opinión, que ya en su momento eliminó al Barça de Rijkaard de forma totalmente injusta y con el beneplácito del trencilla de turno cuando Valdés fue anulado dentro de su área para que Terry anotara el gol que a la postre sirvió al Chelsea para eliminar a los culés.

U olvida o quiere olvidar de qué partido de ida fue precedido el encuentro de vuelta del año pasado antes mencionado en el que el Barça sufrió un arbitraje manifiestamente mejorable. Por no hablar de los porqués del gol anulado a Bojan que colocaba al Barça en la siguiente ronda de la eliminatoria.

Si mensajes de la simpleza justificativa y argumental de los que lanza el portugués son tomados como válidos (y que repito, pueden servir para afirmar que el técnico considera gilipollas a su fieles) por el nacionalmadridismo, podemos los culés lanzar una carga de profundidad de igual alcurnia y admitir sin ruborizarnos que siempre que un equipo de Mourinho eliminó al Barça confluyeron extrañas circunstancias.

Sin embargo, entrar en ese juego sería caer en un debate que es la finalidad última de Mourinho: que no se hable de fútbol.

Porque he aquí la madre del cordero.

domingo, abril 17, 2011

PERMITANME QUE ALUCINE.

Leo la prensa dominical de hoy, que tiene en el clásico de anoche al centro de lo noticiable y, otras cuestiones al margen que ya abordaré, permítanme que alucine.

Lo del nacionalmadridismo asumiendo las excusas de mal pagador de Mourinho es un acto de fe. Y hablo, logicamente, con eufemismos. Que el nacionalmadridismo asuma como buena la excusa de que los equipos del portugués, cuando juegan contra el Barça, siempre acaban con 10 es un ejercicio analítico de una simpleza mastodóntica.

Porque a lo mejor Del Horno no mereció ser expulsado en Stanfond Bridge tras sus alardes de violencia. O quizá, pero sólo quizá, el traje de navajero sevillano que se enfundó Sergio Ramos no hace mucho no merecía llevar consigo una expulsión. A día de hoy, las excusas de Mourinho suenan igual que si el vaquilla se quejara de sus reincidentes entradas en la trena, todo ello con la base argumental de eludir los porqués del asunto.

Surrealista fue que el partido acabara con 5 amarillas para el Barça y con 3 del Real Madrid. Y surrealista es comprobar como los que abogaban por un supuesto penalti de Valdés a Cristiano en la ida tengan una fotocopia en la acción de Villa de anoche y, como aquellos juegos de "encuentra las diferencias", digan que lo de Villa anoche fue un piscinazo.

Surrealista también es ver cómo Pepe acabó sin tarjetas. Y surrealista es ver a Pepe constituyéndose en ejemplo moral y pretenden aleccionar a Messi en cuanto a comportamiento en un terreno de juego.

Surrealista es comprobar cómo hay que tragarse en las retransmisiones de los medios nacionalmadridistas que Alves tenía ya una amarilla y que la acción del penalti era acreedora de la segunda y la consiguiente expulsión. También hay quien ha dicho que a un jugador que está casi en el corner y recibe una supesta falta dentro del área debe de beneficiársele con penalti y expulsión.

Sin embargo, lo que más me llama la atención es la forma en la que venden el partido el nacionalmadridismo como una victoria. Y hablo de forma casi literal. Venden como victoria blanca un partido donde no fueron capaces de mirar al Barça a los ojos en su propia casa y, aparte de asumir su inferioridad, se acularon prescindiendo de sus mejores galas, algunas de ellas de tal categoría que dejaba en simple comparsa la dupla Xavi-Iniesta.

La liga, ya sí, ha recibido su tiro de gracia y, además, tengo la certeza de que el Barça llega al rush final de la temporada en buena forma. Considero que ayer nunca quiso tirarse en plan kamikaze a por el partido porque no era de vital necesidad. Adoleció de la sangre en el ojo que sí tendrá en los siguientes envites. Y recuperó a Puyol, que se mantuvo a buen nivel y sostuvo al Barça hasta su pequeña (y parece que carente de importancia) recaída.

Acabé contento anoche. Ví a un Barça con autoridad y sus señas de identidad intactas amarrando su torrente de fútbol para cuando realmente sea necesario.

lunes, abril 04, 2011

" REFLEJO NATURAL PARA... .

... hacer un equilibrio en el salto con la cabeza".

Es el eufemismo-explicación empleado por Tomás Roncero para justificar aquella acción que sí que valió una liga. Aquella acción que provocó un gol del Real Madrid, que era el 1-0, y que no llevó aparejada la pertinente tarjeta amarilla que hacía el ciclo de 5 para el infractor, Ruud Van Nistelrooy, que una jornada después anotaría dos goles en la Romareda para que su equipo empatara y pudiera mantener el liderato de la competición.

Alude Roncero a la naturalidad del salto de RVN. Extraño fútbol el que ha visto el manchego. Un fútbol dónde para impactar de cabeza con el balón, el rematador interpone su brazo. Extraña cosa, la verdad.

Y todo esto viene a cuento de que en el día de hoy lo de las manos ha salido a colación, porque parece que no es suficiente que al Real Madrid le hayan pitado 9 penas máximas y sea el más beneciado en esta estadística de la liga, y las excusas de siempre del nacionalmadridismo vuelven a surgir. Rodríguez Santiago, por supesto, también. El castigador de los "sobreexcitados".

Porque parece ser que Lora el otro día no apelo a la naturalidad anatómica para despejar el balón y, a pesar de intentar jugarla con la cabeza, su intención era impactar con su extremidad con el balón. Vaya por delante que para mí es penalti. Y vaya por delante también que veo razonable que un linea que se encuentra en posición priviliegiada considere que un balón ha salido.

Las excusas para censurar esta acción, agarrense, es que no ha salido ninguna toma que lo certifique a ciencia cierta. La verdad es que uno tiene serias sospechas en cuestiones de realización, pero sí que considero que la jugada tiene motivos para ser arbitrada como realmente se produjo: salió de fondo.

A día de hoy, parece que el Barça debe responder por muchas cosas menos por la cantidad de penaltis a favor, ridícula para el equipo que más ataca de la liga, que le han pitado. Tampoco debe responder del por qué en Sevilla tuvo que venirse con un empate cuando hubo jugadas bastante polémicas que en verdad le perjudicaron. Y esto último lo admite hasta el nacionalmadridismo. Lo admite, lo reseña por cuestiones de las cotas mínimas de rigor que hay que tener al día siguiente y luego, como toca, lo censura para posteriores recuentos y ligas alternativas.

Alude Relaño hoy en su entrevista semanal a que lo de Marchena, que tiene tintes de roja, no se lo consideró expulsión por cuestiones del directo: era difícil de ver. Suponemos pues, que la acción de Piqué, que para mí fue mano y sólo pude (pudimos) asegurarnos de tal extremo tras varias repeticiones, no reune tales condiciones.

Aquí al final de lo que se trata, y ya lo ha comentado alguien en el anterior post, es de ir punteando uno a uno los dogmas del decálogo que hace un tiempo publiqué y que en este caso nos lleva al punto 1: juzgar las acciones perjudiciales al Barça con la mayor severidad posible (algo así creo que era).

Para rematar, y aludo ahora a los números de As (que los de Marca supongo que necesitarán a estas alturas 3 cifras ), se dice en este panfleto nacionalmadridista que al Real Madrid le han escamoteado 9 penaltis. La suma, creo, da 18 penaltis a favor en 30 jornadas. Antológico.

P.D. ¿ Para qué queremos a Cesc teniendo a Thiago ?. Ah sí, para pulirnos los 50 millones de euros anuales.