jueves, enero 26, 2012

AHORA CAEN.

El Real Madrid, Grande de España y de Europa por la gloria de Dios y el Espiritu Santo, cayó eliminado ayer tras el partido de vuelta jugado en el Camp Nou. Hizo un buen partido el Madrid. Jugó por fin sus bazas y demostró que no está tan lejos del Barça o que en algunos casos hasta le puede superar. Anoche fue así. La pena para ellos fue el partido de ida. La alegría para ellos (y para los culés) es que vuelven a tener una excusa, la arbitral, para agarrarse.

Fue anoche a eso de las 23:45 cuando el madridismo y nacionalmadridismo cayó en la cuenta de que Teixiera Vitienes era un mal árbitro. No antes. Tampoco cayeron en la cuenta de que el trencilla cántabro era un mal árbitro cuando el año pasado, en Anoeta, señaló un penalti de chiste de Mascherano y anuló un gol de risa a Milito. Como tampoco cayeron en la cuenta de lo malo que era cuando en Getafe se anuló un gol a Messi por fuera de juego previo precedido de un pase de un rival.

Teixeira Vitienes ha cometido el único delito que en este país está casi tipificado en el código penal: perjudicar al Real Madrid en alguna acción. Y no es que sólo perjudicara al Madrid, pues el Barça también tuvo sus raciones, pero es quizá la mala costumbre de una temporada inmaculada en cuanto a perjuicios arbitrales lo que contraria a un gran sector del merenguismo. Ya se sabe, "quien no está acostumbrado a bragas, en el culo le salen llagas".

El colegiado vasco anoche no señaló un penalti de Busquets que, tras parecerme involuntario en primera instancia he ido cambiado de opinión hasta caer en la cuenta de que sí es penalti por el mero hecho de que no tiene el brazo totalmente pegado al cuerpo y hace un movimiento muy poco natural en la acción. Fue penalti.

En las otras manos, las de Abidal, habría que admitir que también son manos pero quizá enjuiciar la acción en su conjunto. Sergio Ramos pudo haber cometido juego peligroso en su intento de chilena. Si el árbitro obvió el juego peligroso, fueron manos y, por ende, penalti.

El tercer penalti que reclaman es uno de Puyol a Benzema. Para mí sí que fue. Otra cosa es que estemos acostumbrados a que Sergio Ramos y Pepe carguen, con total impunidad, todas las semanas de esa forma a los delanteros. No lo justifico por ello. Penalti y expulsión. El penalti hubiera supuesto posiblemente el 2-3 y el Madrid hubiera seguido en la competición.

Sin embargo en la acción anterior hablábamos de qué es una carga dentro del área. Y ahí es donde entran dos acciones, muy similares, de Pepe sobre Alexis Sánchez que fueron de mayor contundencia que la de Puyol si cabe. Dos penaltis.

Sin embargo, más que en acciones puntuales, creo que el mayor perjuicio al Barça de ayer se produjo en la continua permisividad para con el Madrid en el juego duro. Ramos, muy al final, se fue a la calle. Lass y Pepe, siempre él, acabaron el partido. Incluso Pepe, que no ha tenido bastante con lo de Messi o con casi dejar en silla de ruedas a Casquero, tuvo la gallardía y los bemoles de aplaudir a los árbitros irónicamente al acabar el encuentro.

Otra cuestión que me gustaría resaltar es que si ayer el Madrid pudo presionar al Barça tan arriba se debe, en gran medida, a que Pepe estaba en el campo. A pesar de su repugnante antideportividad y sus barriobajeras prácticas, no negaremos que como defensor, cuando el cable pelado no le hace masa, es de los mejores del continente por su gran rapidez y envergadura. Y Pepe NO DEBERÍA DE HABER JUGADO AYER.

Como jugadas más residuales, tenemos el gol anulado a Sergio Ramos. Supongo que los que se escudaron en el Ushiro Nage no pondrán ninguna pega a ésto. Como tampoco la pondrán a ese fuera de juego que dejaba solo a Pedro ante Casillas (Coentrao lo habilitaba) y que Teixeira pitó.

En definitiva, lo de ayer fue un mal arbitraje en conjunto. Quizá el Madrid tuvo un mayor perjuicio en las jugadas que más destacan, como son los penaltis, pero quizá tuvo otras prebendas de la continua permisividad arbitral.

No hubiera sido injusto que el Madrid se hubiera clasificado, como tampoco lo es que el Barça lo haya hecho.

Porque en la ida, todo el mundo sabe a quién perjudicaron... .

lunes, enero 23, 2012

AGARRONES Y AGARRONES.

Me ha llamado la atención que el nacionalmadridismo considerara, de forma tan natural, que un agarrón dentro del área es penalti y no hay que mirar más como ha sido en el caso del penalti de anoche a Kaka. Y no me ha llamado la atención porque no fuera penalti, que lo fue, sino porque los juicios de valor y los análisis de la teoría de la gravedad sobre césped son dejados de lado para hacer un análisis mucho más simplista y somero.

Dejando a un lado la facilidad con que al Madrid le pitan penalti y al Barça, con motivos más que suficientes, no le pitan una pena máxima ni a tiros, pondremos sobre la mesa dos jugadas de agarrones y veremos como una no es penalti y la otra, sí objeción, sí.

La primera es el agarrón de Baena de hará un par de años a Xavi dentro del área. El agarrón existió sin dudas pues la imágenes están ahí y, además, el photoshop es difícil de usar en una imagen en movimiento para quitar a un jugador de en medio. Sin embargo, qué cosas, aquello no fue considerado penalti en virtud de cientos de interpretaciones a cual más partidista.


Pero hete aquí que anoche quien entró en esas zonas de gravedad distorsionada fue Ricardo Izceson Leite, Kaka para los amigos, y fue él quien fue objeto de un agarrón dentro del área. Penalti. Sin discusión. Y lo de sin discusión no viene porque sea ya la novena o décima pena máxima que le pitan al Madrid, sino porque ciertamente es sujetado dentro del área. Cristiano Ronaldo se apuntó a su suerte favorita, esa que Pelé definió como una manera cobarde de marcar, y anotó ese penalti y luego otro.

No abogaremos desde este blog porque no se hubiera pitado aquel penalti de anoche, sino porque los de otros días, en otros campos y con otros equipos por medio, sí que se señalen sin el menor atisbo de duda. También, si puede ser, estaría bien que el área del Real Madrid dejara de ser considerada un selva donde la impunidad para los que van de blanco es una especie de salvoconducto para hacer lo que se quiera. Fue el caso de Ramos de ayer que, con 3-1 para el Real Madrid, atropelló a un jugador vasco sin ser señalada la infracción y la consiguiente tarjeta amarilla que, cosas, igualaba además la situación numérica entre los contendientes y le hubiera dado a un buen Athletic alguna opción más de pescar en el Bernabéu.


No quiero dejar de reflejar, también, que otras temporadas el Barça ya era sospechoso habitual por cualquier penalti que le señalaran a favor, justo o injusto, por el mero hecho de sacar adelante un partido gracias al impulso que le daba esta acción. Eran típicos los comentarios de "el penaltito de cada día" y demás. Y eran típicos, además, en épocas donde el Real Madrid seguía siendo el equipo al que más penas máximas le pitaban por temporada.

Por no hablar de qué partidos le ha pitado el señor Lahoz a los blancos y que desmontaría muchas de las insinuaciones de tejemanejes en la Federación por parte de los conspiranoicos. Lahoz ha arbitrado a los blancos contra el Málaga, contra el Atlético de Madrid, otros dos penaltis al canto, y anoche contra el Athletic. Es curioso pero cada vez que un partido difícil ha asomado el colegiado preferido de Mourinho ha estado allí. Tres partidos en esta temporada y cuatro penaltis señalados por el árbitro "que deja jugar".

jueves, enero 19, 2012

SON LEYENDA.

Detroit Pistons 89-90. Liderados por Chuck Daily desde el banquillo, el conjunto del estado de Michigan ganó dos anillos de la NBA en duelos de alto voltaje contra Celtics, Lakers, Bull o Trail Blazers. Un conjuto apodado los "Bad Boys" en el que destacaban, por diversos motivos, Bill Laimbeer, Dennis Rodman, Joe Dumars, Isiah Thomas, John Salley o Rick Mahorn. Su legado, analizando el apelativo que se ganaron, lo dice todo.

Estudiantes de la Plata, finales de los 60 y década de los 70. Con mentar a Carlos Salvador Bilardo queda todo dicho. Un equipo apoyado en la brutalidad futbolística que quedará en los anales de la historia por su fútbol violento. Campeón en alguna ocasión, formaron parte de su plantilla Juan Ramón Verón (pare de Juan Sebastián), Bilardo o Raúl Madero. Los Pincharratas siempre serán recordados por algo más que sus títulos.

Granada Club de Fútbol, década de los 70. Casi contemporaneos del Estudiantes de la Plata triunfal, el conjunto granadino se ganó el apodo de "El Matagigantes". Un equipo, no exento de técnica, que hizo de la dureza, especialmente en su campo, una de sus señas de indentidad. El argentino Aguirre Suárez y el paraguayo Pedro Fernández, centrales ellos de aquellos que marcaban paquete en el pantalón y estaban provistos de intimidadoras patillas, formaron parte de esta escuadra. Cuenta la leyenda que incluso alguno de sus jugadore llevaba alfileres al terreno de juego para pinchar a sus rivales. Para saber más del asunto, basta con buscar qué le pasó a Amancio por allí, a Gárate o qué opinaba Asensi de visitar aquella zona de Andalucía.

Real Madrid Club de fútbol, época de Mourinho. El alumno aventajado de todos los anteriores. Ninguna de las artes del juego oscuro del fútbol se le resiste. Tampoco, como vimos ayer, el "teatro" (ese que sólo hacía los jugadores del Barça). Un conjunto este que maneja un catálogo al alcance de muy pocos que, además, cuenta con la permisividad arbitral auspiciada por la presión mediática.

Por centrarnos en el tema, precisaremos que, dentro de una infinita amalgama de artes del juego subterraneo, la que mejor dominan es la del pisotón barriobajero. Normalmente, escudados en la oscuridad que aporta que las jugadas no pasen por ahí, el jugador madridista actual aprovecha este momento para atacar a su presa y dejarle claro que aquello es su "selva". Arbeloa y Marcelo son dos de sus mejores practicantes y, ante su ausencia en el día de ayer, fue Pepe, más ducho en el manejo de otras suertes, el que acudiría presto a la cita madridista con la agresión física en su modalidad de "cobardía".

A día de hoy ninguno, culés incluidos, debe de asombrarse de nada. En cualquier otro campo o lugar del mundo un escándalo como la hostia que le asesta Carvalho a Messi en plena carrera sería visto como lo que es: una brutal, salvaje y mezquina agresión. En España, en este estado del terror que el Real Madrid ha instaurado y los medios nacionalmadridistas han fomentado, secundado y dulcificado, el imperio blanco tiene derecho a comportarse ante los demás en los términos que considere oportuno pues una desvirtuada justicia y concepción de la moralidad está presentes. Es, salvando las distancias, lo que hacía la propaganda de Goebbels.

Queda el consuelo de que ayer Ramos tuvo algún mecanismo en su cabeza que, cual primitivo animal, le llevó por otra vía distinta a la violenta. Ayer se dedicó a pedir fueras de juego (alguno le dieron) cada vez que algún jugador del Barça recibía el balón "solo". Felicitémosnos.

Sin embargo causa estupor ver que el madridismo no acaba de salirse totalmente del guión y, como una buena tropa, sigue el dedo de Mou. Y me explico.

El ver un partido de estas características en un bar tiene de todo. Alegría de unos, tristeza de otros y, por supuesto, nervios a flor de piel. Sin embargo hay cosas que muestran bien a las claras cuál es el estado de nerviosismo del aficionado merengue.

Ayer, en uno de los citados bares de la geografía española, uno pudo ser testigo que, cual jauría de perros hambrientos, los aficionados madridistas en gran número EXIGÍAN una mayor concienciación de los jugadores madridistas a las hora de agredir a los jugadorer del Barça. Sonidos al borde de la semiguturalidad y sucesión de monosílabos que al final, parece, tenían algo de sentido pues se lograba distinguir algunos "a la cabeza, en la mano no, en la cabeza" o "pártele la pierna" se escucharon por una España, ahora sí, profunda.

No debe de asombrarnos ésto pues los condimentos existen y el campo está abonado para estas cosas. Si a la ya insana rivalidad Barça - Madrid le unimos que tenemos informadores (Inda) que abogan por parar a Messi "por lo civil o lo criminal" ya tenemos el cirio montado. Si, además, tenemos a energúmenos que abogan porque a un jugador del Barça había que haberle pegado una patada en la cabeza antes que en otra zona del cuerpo menos vital (Miguel Serrano) la cosa sigue ennegreciéndose más.

Tras las astracanadas (o cornadas) de los Pepe, Carvalho o Alonso de ayer y la certeza, pues hasta 11 sé contar, de que el Madrid acabó su partido con todos los efectivos sobre el campo, sólo cabe preguntarnos qué será lo siguiente. Porque, sinceramente, si fuera rival de este conjunto de sicarios futbolísticos estaría atemorizado. Si, además, fuera jugador del Barça, la cosa ya pasaría al empleo, a mis 30 años, de medios para recoger los efluvios de la flojera de esfínter.

Por suerte para el madridismo, el bochorno de ayer pasará pronto. Será mañana, preludio de una nueva jornada liguera, cuando los barrenderos hagan su limpieza y dejen la imagen del Real Madrid de nuevo limpia y Pepe no "habrá matado a nadie" (qué alivio, sólo faltaba).

Por suerte hay suciedad que, aunque se refriegue mucho, no sale jamás.

martes, enero 17, 2012

CURSO DE VELETAS.

Van pasando las semanas y los errores van cayendo, siempre del mismo lado, en lo concerniente a la labor arbitral. ¿ Casualidad ?. ¿ Normalidad ?. No tengo elementos para hacer un juicio de valor aunque sí tengo una opinión formada al respecto. Y es que en el fondo todos tenemos unas percepción de las cosas sin tener pruebas fehacientes. Otra cosa es que las denunciemos y las sazonemos con conspiranoias varias.

Sin embargo hablaré de dos jugadas que me han llamado la atención esta semana por el sesgo informativo y el partidismo interpretativo de las mismas. Estas jugadas, además, las pondré en contexto e indicaré de qué forma se vieron desde la caverna mediática.

La primera es el gol anulado a Victor, jugador del Mallorca, por un fuera de juego doblemente validado pues partía desde su campo y, además, había dos jugadores entre él y la linea de fondo madridista. El nacionalmadridismo, en un hecho sin precedentes, ha tenido que envainársela y admitir que efectivamente no era fuera de juego. Han encontrado su coartada en un supuesto penalti previo a Callejón pero es innegable que la señalización de un fuera de juego de estas proporciones les ha pillado con el paso cambiado. Como no hay discusión en el tema del off-side, rápidamente han convertido la jugada en una acción invalidada a la que considerarla como un gol anulado es faltar a la verdad. Y así es. Y de esta forma le quitan hierro al asunto.

Sin embargo, hete aquí que en el pasado reciente tenemos dos jugadas con planteamientos similares que pueden ser tratadas desde el prisma nacionalmadridista y que no se ha hecho.

La primera constituye el que considero único y pírrico "favor" arbitral que el Barça ha tenido esta temporada. Sucedió en Granada cuando un jugador local, en posición legal, encaraba a Valdés y el trencilla señaló fuera de juego. Aquella jugada, además, contó con alguna diferencia notable, como es que la acción siguió de forma más o menos normal y Valdés paró la internada.

La segunda jugada, y entro en terrenos más dolorosos, es la acción en la que la caverna mediática habla de gol anulado a Higuaín en la vuelta de Champions por infracción previa. Aquello se vendió como "gol anulado". Sin embargo, una vez más, aquello era ya otra jugada invalidada previamente.

Siguiendo con los ejemplos, comenzamos a diseccionar la mano de Messi en Cornellá. Fue mano y la jugada, con buen criterio, fue anulada y la tarjeta amarilla al argentino estuvo bien mostrada. Pero fíjense por donde cuando una semana después, concretamente en Mestalla, Griezzman anota el gol que daría la victoria a la Real Sociedad gracias a una acción en la que se apoya, igual que Messi, en su extremidad superior para acomodarse el balón y seguir la jugada (en este caso para disparar a puerta y anotar el gol de la victoria). Tras visionar el resumen de este partido en la Sexta, apéndice mediático del Real Madrid gestionado por el siniestro García Ferreras, resulta que lo del jugador Txuri Urdin es una mano "involuntaria".

Así están construyendo la realidad paralela los medios nacionalmadridistas y así están, a mi juicio, fomentando el terror entre los colegiados de las Españas. Y a Iturralde y su "espantá" de Twitter me remito.

P.D. El otro día, viendo la Sexta de nuevo, concretamente los deportes del domingo, constaté como en casi 20 minutos de información sobre el Mallorca - Real Madrid no se emitió, ni una sola vez, el gol bermellón.

P.D. 2. Auténticamente repugnante como los medios nacionalmadridistas han manipulado con la artimaña más vieja del mundo las palabras de Xavi. Ha sido aquello de "un poquito de allí, un poquito de allá" y ya tengo lo que quiero. Hay que tener cuidado con estos buitres de los medios.

lunes, enero 09, 2012

LA VIDA SIGUE IGUAL.

Bueno, pues anoche se consumaron varias cosas. La primera, y más importante, es que el Barça sólo corrió y buscó la portería cuando tuvo puntos perdidos (o no ganados). Sí, el Barça ayer sesteó de mala manera y los dos puntos perdidos a última hora le hacen alejarse un poco más de la cabeza de la liga. No es que la cosa sea definitiva ni mucho menos, máxime teniendo que pasar todavía el Madrid por el Camp Nou, pero sí que deja el sabor a darle carrete al máximo rival y a no emprender la marcheta de campeón de una vez. Deja la sensación de que el Barça, de tanto decir aquello de "sí, ahora voy", al final se encontrará el trabajo hecho por otro.

Por otro lado vemos que lo que sostiene Alfredo Relaño, ideólogo del Villarato, como "normal" sigue su curso de forma incesante. Anoche fue un penalti con el tiempo cumplido que podía haberle dado al Barça los tres puntos. La jugada no admite discusines en ningún sentido. Fue mano y lo vieron hasta desde fuera del estadio. El árbitro quiero pensar que, por los motivos que fueran, tampoco. Ninguno de los otros encargados de señalarla lo vieron. Una pena para el Barça. Y una pena para los conspiranoicos.

Llevamos unos días haciendo una especie de serial de lo que Relaño considera normalidad. Hoy, también, se despacha con una justificación a u engrendro villaratil remitiendo al personal detractor a su artículo del día 5 y rematando con un "si leen detenidamente, me darán la razón". Pocas veces se ha visto un rostro de mayores dimensiones.

La conclusión inmediata que se saca de todo ésto es que perjudicar al Barça es lo "normal" en una teórica justicia arbitral. La conclusión inmediata que se sigue sacando de todo ésto es que Relaño legitima con su particular sentido de la justicia que se señalen penaltis favorables al Real Madrid fuera del área que no admiten siquiera la falta. La consecuencia que sobreviene rápidamente es que si Turienzo hubiera señalado ayer el penalti favorable al Barça todo hubiera salido de la normalidad. Ésto es lo más nauseabuendo del asunto de anoche.

Si ya en el Barça-Sevilla de ésta liga algunos vieron tintes de conspiranoia en el penalti señalado a última hora a favor del Barça que, para más inri, sí que fue, ahora entramos en un terreno ciertamente repugnante por lo que supone: lo "normal" es que un rival, jugador de campo, haga un paradón dentro del área y no se señale la falta.

Llegados a este punto de deformación de la realidad, la verdad, pocas explicaciones se pueden dar de la más asquerosa teoría del absurdo. ¿ Qué se le puede decir a razonamientos como el que tiene el director de As ?. ¿ Qué explicación cabe a todo lo sucedido y todo lo interpretado por Alfredo Relaño ?. No hay ninguna explicación que se sostenga mínimamente. O sí.

Claro que la hay. Y la explicación no es otra que la del "todo vale" con tal de que gane el Madrid. Contra las evidencias, retorcidas historias justificativas. Contra las verdades, visiones subjetivas. Contra las verdades, ya sí, inalienables, táctica del avestruz. O cara. Mucha cara.

Y finalmente, separando el trigo de la paja, llegamos a la verdad suprema y a la interpretación veraz de todo. Una verdad que ya apunté en el anterior post.

Lo "normal" es una liga donde sistemáticamente los defensores madridistas agredan a los rivales, donde se le señalen al Real Madrid penaltis fuera del área y donde los rivales del Barça puedan jugar con 11 porteros. Todo lo demás no es más que paja.

domingo, enero 08, 2012

ÚLTIMO ESTADIO.

Hoy juega el Barça en Cornellá en un derbi, dice Tomás Guasch, bastante desigual por el camino que traen ambos equipos y por las aspiraciones que, según el periodista de Marca, tiene el Espanyol, más centrado en la copa que en otros menesteres.

Sostiene Tomás Guasch varias máximas pero conviene repararse en dos, que son de las que ha tirado hoy, y utilizarlas para discernir cómo está el panorama mediático-futbolero de la península.

La primera es la queja que el periodista barcelonés tiene del trato que se le dispensa al Espanyol por Barcelona y alrededores. Sostiene que la culerización de la sociedad, medios y dioses catalanes roza ya el insulto y el menosprecio para el equipo del que, de boquilla, dice ser. Llegados a este punto uno no sabe si lo de Tomás es lo que tanto denuncia Mourinho, a saber la hipocresía, una bufonada o que realmente no da para mucho más su labor como periodista.

Porque sí, que un periodista, en los tiempos que corren, denuncie la desigualdad de trato de los medios para con dos equipos clama al cielo, máxime si viene de un personaje adscrito al nacionalmadridismo que ha hecho del pensamiento único madridista su capa, sayo y tienda de campaña.

La otra perla de Tomás Guasch va por el sendero que ya nos hizo ver otro visionario, el señor Inda, y que plantea la posibilidad de que los equipos empleen más que fútbol a la hora de batir al Barça. Sostiene Guasch que los medios catalanes ya han puesto la lupa sobre el trencilla de esta noche advirtiéndole de que tenga cuidado con el posible juego rudo perico. Tomás Guasch, integrante de esa facción periodística que ha obligado a un árbitro a renuncia a su libertad de expresión en Twitter, se ha metido ahora a abogado en estos menesteres. Antológico.

Pero por ahondar un poco más en lo avanzado en el último post, y enlazándolo ya con lo de hoy, parece ser que Rafa Guerrero, escribiente de Marca, aprendió bien la lección de la que le calló allá por 1997 (creo) cuando le hizo ver a Mejuto que Couto había sido golpeado en un Zaragoza-Barça. Su problema: que erró el tiro. Su otro problema: que aquello beneficiaba al Barça. No volvería a tener errores de aquella magnitud. Y por "aquella magnitud" entiendan todo aquello de lo que el Barça pueda sacar beneficio. Se pudo comprobar casi 10 años después que tenía la lección aprendida . Hoy Rafael Guerrero escribe sobre la acción de Ramos ayer con Nyom y la califica como "teatro". Huelgo comparar lo virulencia de lo de ayer con lo que en su momento le señaló a Couto o a Motta más tarde porque el análisis no se sostiene más allá de cercerarnos de que, efectivamente, Guerrero se ha adscrito al régimen.

Por poner el colofón, y retomando el tema Ramos, decir que ayer tuvimos otra prueba de la impunidad con la que esta defensa blanca del siglo XXI, digna heredera de los Pistons de la NBA de los 80, se pasea por la liga española. Sergio Ramos, aprendiz que va interiorizando lo mejor del repertorio de Pepe, ajusticia semanalmente al que se le ponga delante y, cual navajero sevillano, no hace prisioneros.

Sirva todo ésto para calibrar el panorama de impunidad reinante en el fútbol español. Sirvan estas reflexiones para hacernos una idea de que el madridismo (o gran parte de él) y el nacionalmadridismo ocupan ya el último estadio en su espiral por apartar al Barça del trono del fútbol mundial. Ha habido de todo: prácticas semimafiosas para con el colectivo arbitral, acusaciones de doping, censura de imágenes o borrado de jugadores en instantaneas, sesgo interpretativo, omisiones interesadas de hechos, acusaciones de favoritismo federativo y/o arbitral y, por último, el animar a los rivales del Barça a que empleen la dureza que sea menester.

Aunque siempre lo han pedido bajo eufemismos del estilo "el rival sale acongojado" o "el rival no lo da todo" (aunque en estos tiempos su Real Madrid haya encajado ante los culés 5 ó 6 goles en un partido), es ahora cuando sin pasamontañas gritan a los cuatro vientos, sin ambagajes, aquello de "saca el hacha, Benito".

" Noble y bélico adalid. Cuando pierden dan la mano ".

" Me cago en el señorío ".

jueves, enero 05, 2012

EL VILLARATO SE EXTINGUE.

El blog va muriendo. No es que yo esté desmotivado ni nada de eso, sino que la polémica villaratil, según su creador, está pasando a mejor vida. Y es ahora, cuando la cosa se va apagado, cuando los rescoldos parece ser que no volveran a resurgir, cuando podemos analizar toda esta historia con todas las cartas sobre la mesa.

Para que el Villarato se extinga hemos tenido que llegar a la situación actual. En este panorama confluyen varios factores, considerados por el de la barba como normales, que muestran bien a las claras cuál es el concepto de justicia arbitral y federativa que se tiene dentro del nacionalmadridismo.

Para que la normalidad llegue el Madrid ha tenido que cuadruplicar (o triplicar) en penaltis a favor al Barça. Y no, el Barça no ha variado su idea futbolística y ataca más que el Madrid, tiene la pelota más que el Madrid y mete tantos goles como el Madrid. Y hablo del Madrid porque la comparación inicial nació para defender los intereses del sacro equipo blanco. La sumisión y asunción de que esto es normal ha atacado ya hasta al culé que, con total naturalidad, encaja penaltis a favor no señalados. Incluso aunque cuesten puntos, como pasó en Valencia.

Para que la normalidad, de nuevo, acaeciera por la liga española, el estamento arbitral ha tenido que rebajar su nivel de rigor y severidad para permitir los aquelarres semanales que los guardianes de la defensa blanca perpetran. La fantasía de Pepe y su amplio catálogo de agresiones ya se asume como una parte del juego totalmente dentro del reglamento. Sí, patadas a escasos centímetros de la cefalia de los rivales sin apuntar (o sí) son algo normal ya por la liga española. Y también hemos tenido que asumir que lo que en cada derbi hace Sergio Ramos con Messi forma parte del decorado y no es denunciable (por ahí hay alguna compilación y da escalofríos).

Para que la normalidad llegara a la liga el Barça lleva algunos años jugando sus mundialitos sin tener la concesión de pasar una eliminatoria de Copa por la patilla. He aquí más normalidad.

Para que la normalidad llegara a la liga cada vez que el Madrid ha tenido un partido difícil con algo en juego ha tenido que arbitrarle Mateu Lahoz, Undiano Mallenco o Muñiz Fernández.

Para que la normalidad llegara a la liga la coacción ha alcanzado cotas que han obligado a algún colegiado a la renuncia de su libertad de expresión por el excesivo celo y la gran lupa con la que los medios nacionalmadridistas han juzgado sus acciones y/o palabras.

Y puede que así sea y la normalidad sea ésta. Puede que la normalidad a los que los totems del nacionalmadridismo están acostumbrados sea la que durante décadas perpetró José Plaza o ejecutó Guruceta. Puede que esta normalidad sea la que tiene como ganador de los títulos al Real Madrid en un 70/80% de las ocasiones.

Así es como el nacionalmadridismo concibe el mundo ideal. Sí, un mundo en el que todo sea para ellos. Un mundo en el que los demás no lleguen ni a meras comparasas.

Es el concepto de justicia que tienen estos siniestros personajes que manipulan informaciones, mentes y coaccionan al estamento arbitral en pos de la supremacía blanca. Cruel coincidencia esto último sin ninguna intención.

¿ El Villarato se extingue ?. No, porque el Barça todavía está muy cerca del Madrid en la liga y vivo en todo lo demás. Porque, ¿ saben cuál es la única verdad del Villarato ?. Pues que si el Barça gana y el Madrid no, ésto ya roza o supera la "alegalidad".

Es la única verdad y el único razonamiento de todo.

Sí, el artículo 33.