martes, mayo 07, 2013

Y EL REY IBA DESNUDO... .

Parece que la época Mourinho languidece en el Real Madrid. Y en este ocaso del mourinhismo son varios los militantes que van saltando del barco y, poco a poco, la militancia que seguía a aquel dedo que marcaba el camino va perdiendo efectivos.

Que la época Mourinho, caso de que se vaya, ha sido un fracaso estrepitoso es un hecho más que consumado. Que el empequeñecimiento del Madrid con este entrenador se ha visto acelerado es una realidad fácilmente demostrable. Todo, desde que llegó el de Setúbal, ha sido una perenne comparación con el Barça contemporáneo.

Mourinho, en principio, se marchará con un torneo de categoría alta pero no la máxima, como es la Liga pasada, una trofeo de carácter medio como es la Copa del Rey y otro menor como es la Supercopa de España ganada ante el Barça. Precisar también que el brillo de la Copa merengue parece haber sido mucho mayor que la culé ganada el año pasado, que la Supercopa última gana en brillo a la anterior y que la liga de los récords, cuyos números podría igualar un Barça de entreguerras y con algunas necesidades en la plantilla actual, es el mejor torneo jugado jamás.

Sin embargo rascando un poco en el tema se vislumbran muchas aristas que la Yihad última merengue pretende oscurecer o, al menos, ver desde una óptica más amable. La peor de todas es que en este último periodo de teórico desplazamiento de la hegemonía futbolística española del Barça a manos del Madrid serán los culés los que saldrán victoriosos en el enfrentamiento directo. Liga vs Copa(quizá)-Supercopa.

El madridismo, o gran parte de él, cegado por la sinrazón del vendedor de crecepelo luso, ha jaleado cada victoria merengue sobre el Barça como si ello constituyera la auténtica victoria y como si ello, también, fuera el clímax para un club acostumbrado a lo largo de su historia a otras cosas.

Que Mourinho ha hecho un equipo para ganar al Barça y sólo al Barça es un hecho totalmente demostado y, también, totalmente certificado por las evidencias. Que Mourinho ha ajustado un equipo de contragolpe, pase largo, pierna dura y ataque relámpago, justo lo que parece atragantársele más al Barça, es algo que los aficionados han podido comprobar fácilmente. Luego ha venido, claro está, la campaña más nauseabunda que se ha visto por España como es la de la deslegitimación del fútbol que le ha dado a la selección patria sus más brillantes éxitos: el fútbol de toque y control aburre a las ovejas.

Lo que sucede es que, tal y como dijo Abraham Lincoln, " Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo". Así, el madridismo en gran parte se ha ido cayendo del guindo y se ha ido dando cuenta de que mientras le iban ganando al Barça en el duelo directo, iban perdiendo potencia en los duelos con los demás.

De lo anterior el madridismo ha tenido pruebas más que concluyentes en las dos últimas eliminaciones europeas del conjunto merengue. Un equipo pensado para correr, para pegar, para contragolpear, se desvanece como un azucarillo cuando se enfrenta a equipos más fuertes, más rápidos y más contragolpeadores que él. El madridismo asistía, estupefacto, a que su equipo se había convertido en una especie de especialista anti-Barça pero poco más. Mientras, el Barça ganaba al resto de rivales en la competición doméstica y caía víctima de su declive-falta de forma-lesiones varias-mala concepción de plantilla y el Madrid vendía el cuento de la lechera, de los espíritus y del mal estudiante, ese que a última hora todo lo pretende arreglar (a veces le ha valido, cierto).

Lo que esconde este periodo mourinhista es mucho más duro. El Madrid fichó a Mourinho porque este tumbó al Barça en su momento y para tumbar el Barça. Y a veces lo ha conseguido y, otras más, la mayoría, no lo ha logrado a pesar de ser ésta su única y lamentable tarea.

La hecatombe ha venido cuando Mourinho, que no es más que un mercenario del fútbol, ha renegado de su madridismo y de sus "amigos" ("el presidente es mi amigo") para poder así facilitar su marcha. "El Barça es el mejor equipo de los últimos 25-30 años" espetó el técnico portugués. Golpe a la línea de flotación. Baño de realidad para la yihad y contrariedad en los Ronceros y compañía.

De pronto, Mourinho ha respondido a los "porqués". De pronto, no era Unicef, sino el mejor equipo de las últimas dos décadas. De pronto, no eran ni Stark, ni Bussaca, ni Obrevo, sino el mejor equipo de las dos últimas décadas. De pronto, el madridismo se da cuenta de que se ha puesto en manos del diablo para poder contener su frustración anticulé.

De aquí hasta el final de temporada asistiremos a varias andanadas del entrenador del Real Madrid que, ya en estado de esquizofrenia total, arremete contra la joya de corona madridista y contra sus mejores espadas.

Al final, resultaba que sí.

El rey iba desnudo.


4 comentarios:

Kocroach dijo...

"De pronto, el madridismo se da cuenta de que se ha puesto en manos del diablo para poder contener su frustración anticulé"

Chapeau!

Ignasi dijo...

Muy Bueno

Quimet dijo...

Prodiguese más santote.
Un abrazo

unhombrenormal dijo...

Ya lo digiste,

http://villarato.blogspot.com.es/2012/09/hay-que-verlos-en-la-derrota.html